Puntuación: 5/5
Fecha: 30 Agosto
Lugar: C\ Alameda Mazarredo, 65. Bilbao
Precio: 25€ por persona, bebida a parte.
Después de un día muy muy orientado a la fotografía sugerí a mi chica un sitio nuevo sobre el que había leído aquí.
Después de leer la noticia pensé que el restaurante estaría de bote en bote, así que decidimos pasarnos una hora antes de ir a comer para preguntar y si eso reservar un hueco. Nos atendieron como deberían atender en todos los restaurantes, con mucha amabilidad y educación, explicando lo que son y lo que quieren ofrecer, enseñándonos el local y con muchas ganas de agradar. Le dijimos que volveríamos a las 14:30 y nos fuimos a hacer alguna foto más por la zona del Guggenheim.
Al volver nos dan a elegir mesa, el local es pequeño, el antiguo Subway situado ahora en Licenciado Poza 46. Pequeño pero bien distribuido, buen ambiente para comer.
Nos vuelven a explicar brevemente el menú, ya que sólo hay un menú, ni carta ni nada más. Sencillo, directo.
De primero jamón de bellota de calidad, muy buen sabor, suave y riquísimo. De segundo dan a elegir un Volován de vieira con langostinos o un Txangurro relleno con mayonesa, pedimos ambos para poder probarlos. Muy muy buenos, cualquiera de los dos.
Por último el plato estrella, un Entrecote con su salsa secreta especial y patatas. Exquisito. Y la salsa, para bebersela. La salsa perfecta para el entrecote. Ahora te preguntas por qué ninguna otra salsa le queda tan bien. No sabría decir a qué sabe concretamente, ni quiero preguntarlo ni hacer como algún comensal que va de listillo intentando adivinar lo que no tiene ni idea de que es.
Por último un postre, a elegir entre Tiramisú y fruta. Pues tiramisú. A mi ni me va ni me viene, el café no me va. A mi novia si le gusta mucho el tiramisú y me comenta que esta bueno, pero no tanto como el del Coppola Bilbao.
La verdad es que es realmente recomendable el sitio, para repetir y llevar a amigos para quedar bien. La cantidad justa de comida para no salir a reventar ni quedarse con hambre, una muy buena relación calidad-precio a mi parecer.
Espero que se haga un merecido hueco.
Página web: L'Entrecote - Bilbaoclick
Si hay una cosa que además de ser necesaria para vivir nos llena de placer es la comida. Creo que compartir esos lugares es lo mejor que podemos hacer para disfrutar comiendo.
Mostrando entradas con la etiqueta carne. Mostrar todas las entradas
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lunes, 1 de septiembre de 2014
L' Entrecot
Etiquetas:
bilbao,
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restaurante
jueves, 1 de noviembre de 2012
DownTown Bilbao
Puntuación: 3,5/5
Fecha: 26 Octubre
Lugar: Juan de Ajuriaguerra 8, Bilbao
Precio: 18€ por persona
Es viernes y me he cogido el puente este que se han inventado para descansar un poco, y que mejor manera de descansar que yendo a comer. Y vamos a un sitio nuevo, y no digo sólo nuevo porque no lo haya probado yo, si no porque lo abrieron en Agosto, hace dos meses.
El local está muy bien ambientado, tiene un aire formal y moderno.
Dispone de dos entradas, una da a la barra del bar y la otra directamente al comedor.
Nada más entrar esperamos un par de minutos a que nos atendieran, y solicitamos una mesa para dos. Nos sentaron en la mesa más cercana a la puerta, después de dos salones privados de los que dispone el restaurante para cenas y comidas.
El aire acondicionado es de esos de encendido a tope o apagado, no hay término medio. Pedimos que nos recolocaran porque sufríamos vientos huracanados pero nos dijeron que lo iban a apagar, y así lo hicieron.
Pedimos de primero unos macarrones y un carpaccio de langostinos, de estos platos con nombres un poco más largos que te dicen cosas sobre el plato pero que no lo entiendes. Y de segundo carré de costilla de cerdo y bacalao al pil-pil.
El primer plato venía servido en un plato de los que tienen un ala de sombrero demasiado grande y que parece que entra poca comida. En este caso tenía bastante fondo y la ración era generosa. Los macarrones estaban bien, la salsa era un tanto extraña de sabor, algo fuerte, pero no se hacía pesada.
El carpaccio de langostinos obviamente tenía langostinos crudos, pero a pesar del reparo que pueda llegar a dar comerlo, estaba muy bueno, tenía gran sabor.
Sin esperar demasiado nos trajeron el segundo plato, y apareció ante mí una ración de carré de costillas que no podría acabar, y no me suele gustar dejar comida en el plato. La salsa tenía un sabor fuerte de los sabores que obtienes cuando la carne es buena y está bien hecha. Estaba realmente rico, pero la ración era demasiado para mí en ese momento. El bacalao bien, en su punto, a estas alturas no debería ser difícil preparar un bacalao al pil-pil en ningún restaurante de Bilbao.
Y pasamos al postre. Pedimos copa de helado y brownie con helado. Se que a otros comensales del restaurante les preguntaron que sabor de helado querían, a mi no, directamente vainilla. El mismo helado que acompañaba al brownie. Pedí helado porque quería bajar un poco el carré y no quería meterme un brownie que tenía muy buena pinta, pero me llenaría aún más.
He oído alguna queja con el pan en este restaurante, que si tardan una eternidad en traerlo, que si sólo te traen un bollito,... Bueno, te traen una pieza de pan, que te dan a elegir de varios tipos de una cesta, pero como en otros restaurante sólo te dan una pieza de pan.
Imagino que todos los pequeños fallitos se irán solucionando con el paso del tiempo ya que es un local recién abierto.
Página web con menús y posibilidad de reservas: http://www.downtownbilbao.com
Fecha: 26 Octubre
Lugar: Juan de Ajuriaguerra 8, Bilbao
Precio: 18€ por persona
Es viernes y me he cogido el puente este que se han inventado para descansar un poco, y que mejor manera de descansar que yendo a comer. Y vamos a un sitio nuevo, y no digo sólo nuevo porque no lo haya probado yo, si no porque lo abrieron en Agosto, hace dos meses.
El local está muy bien ambientado, tiene un aire formal y moderno.
Dispone de dos entradas, una da a la barra del bar y la otra directamente al comedor.
Nada más entrar esperamos un par de minutos a que nos atendieran, y solicitamos una mesa para dos. Nos sentaron en la mesa más cercana a la puerta, después de dos salones privados de los que dispone el restaurante para cenas y comidas.
El aire acondicionado es de esos de encendido a tope o apagado, no hay término medio. Pedimos que nos recolocaran porque sufríamos vientos huracanados pero nos dijeron que lo iban a apagar, y así lo hicieron.
Pedimos de primero unos macarrones y un carpaccio de langostinos, de estos platos con nombres un poco más largos que te dicen cosas sobre el plato pero que no lo entiendes. Y de segundo carré de costilla de cerdo y bacalao al pil-pil.
El primer plato venía servido en un plato de los que tienen un ala de sombrero demasiado grande y que parece que entra poca comida. En este caso tenía bastante fondo y la ración era generosa. Los macarrones estaban bien, la salsa era un tanto extraña de sabor, algo fuerte, pero no se hacía pesada.
El carpaccio de langostinos obviamente tenía langostinos crudos, pero a pesar del reparo que pueda llegar a dar comerlo, estaba muy bueno, tenía gran sabor.
Sin esperar demasiado nos trajeron el segundo plato, y apareció ante mí una ración de carré de costillas que no podría acabar, y no me suele gustar dejar comida en el plato. La salsa tenía un sabor fuerte de los sabores que obtienes cuando la carne es buena y está bien hecha. Estaba realmente rico, pero la ración era demasiado para mí en ese momento. El bacalao bien, en su punto, a estas alturas no debería ser difícil preparar un bacalao al pil-pil en ningún restaurante de Bilbao.
Y pasamos al postre. Pedimos copa de helado y brownie con helado. Se que a otros comensales del restaurante les preguntaron que sabor de helado querían, a mi no, directamente vainilla. El mismo helado que acompañaba al brownie. Pedí helado porque quería bajar un poco el carré y no quería meterme un brownie que tenía muy buena pinta, pero me llenaría aún más.
He oído alguna queja con el pan en este restaurante, que si tardan una eternidad en traerlo, que si sólo te traen un bollito,... Bueno, te traen una pieza de pan, que te dan a elegir de varios tipos de una cesta, pero como en otros restaurante sólo te dan una pieza de pan.
Imagino que todos los pequeños fallitos se irán solucionando con el paso del tiempo ya que es un local recién abierto.
Página web con menús y posibilidad de reservas: http://www.downtownbilbao.com
sábado, 25 de agosto de 2012
Bar Coffee & Tea Capuccino: Cómo hacer la digestión completa entre platos
Puntuación: 0,5/5
Fecha: 17 Agosto
Lugar: Gordóniz 2, Bilbao
Precio: 18€ aprox. por persona
Decidimos hacer una cena pre-fiestas de Bilbao, para ir animándonos. Quedamos a la tarde como muchos viernes y como habíamos visto a lo largo de la semana que íbamos a ser pocos para cenar decidimos ir al egipcio, donde 3 personas en la barra pueden cenar bien.
Fuimos hacia el bar para ver cómo andaba de sitio y vimos que habían colocado una terraza en el exterior por el tema de las fiestas, como muchos otros bares y restaurantes. Al ir a entrar para ver si podíamos reservar justo salían hablando de reservas y les solicitamos una mesa de 6 (dadas a mis dotes de prestidigitador sabía que habría una persona más) para las 21:45h. Id recordando las horas porque serán realmente importantes en el transcurso de la historia.
Como faltaba una hora para sentarnos a la mesa nos fuimos a tomar algo a otro bar. Esperamos allí a los dos que faltaban y cuando faltaban 10 minutos nos dirigimos allí.
Al llegar, puntuales, les recordamos nuestra reserva y nos sentamos. La terraza tendría unas 10 mesas, de 4 a 6 comensales todas ellas.
Tras 20 minutos parece que se acuerdan de que estamos en esa esquina y vienen a atendernos por primera vez. Habíamos estado hablando de qué pedir para compartir y demás así que no tardamos mucho en hacerlo. Pedimos también las bebidas. Unos 10 minutos después teníamos las bebidas en la mesa y seguíamos charlando. Pasados otros 10 minutos nos trajeron el primer plato que habíamos pedido. Era un plato frío, humus, con pan de pitta para huntar entre todos. Lo habíamos pedido para probarlo, no nos gustó demasiado, pero eso lo habíamos asumido ya que estábamos probando comida nueva. Este plato nos lo sirvieron pronto porque al ser frío no es más que echarlo en el plato, tienen en la barra recipientes con humus para servirlos rápidamente.
Tras una hora sentados en la mesa ya nos habíamos acabado la primera ronda de bebidas y sólo habíamos comido un plato de humus para 6 personas. Cuando ya nuestro enfado se empezaba a hacer notable y la camarera era la segunda vez que ponía cara de circunstancias y juntaba las manos pidiéndonos perdón, nos trajeron la siguiente ronda de platos. Habíamos pedido cada uno un plato, y como las pittas vienen cortadas en 4, podíamos compartirlas fácilmente. Nos trajeron sólo 3 de los 6 platos. Además también habiamos pedido dos platos del falafel que comimos la otra vez que debería haber llegado en esta remesa. Pedimos otra ronda de bebidas.
Con el hambre que teníamos acabamos con los 3 platos en un pis-pás y seguimos esperando. Serían ya las 23:10 cuando viene la camarera a recoger los platos y pregunta "bueno, ¿queréis postres?" a lo que respondimos "si, pero cuando acabemos de comer lo que nos falta todavía" y ella sorprendida nos preguntó a ver qué faltaba. Cuando le dijimos que faltaba más de la mitad de la cena dijo que "en seguida" nos lo traía todo.
Debe ser que los egipcios, como se guían por el Dios Ra y utilizan el sol para todo, al ser de noche los relojes de sol no funcionan con precisión y entonces la medida del tiempo no se hace tan exacta como se desearía. Total, que "en seguida" se convierte en media hora de espera.
Acabamos rápidamente con lo que nos traen, es como si no hubiéramos cenado nada. Nos traen una pitta de más, supusimos que era una pitta que ya echaría alguna otra mesa de menos o que algunos se habían hartado de esperar y les sobraba.
Ya hablabamos de qué decir a la hora de recibir la cuenta, aunque todavía faltaban los postres. En la carta aparecía que por el servicio en terraza se cobraba un 10%, entendíamos que nos condonarían ese 10% por que no se le podía llamar servicio a tener que esperar al transporte El Cairo-Bilbao para poder cenar unas pittas.
En los 10 minutos siguientes aparecieron la camarera y su hija un total de 5 veces a recoger todo lo de la mesa. Cada vez quedaban menos mesas con comesales en la terraza.
Alucinados por tanta atención repentina nos animamos a coger los postres, no sin ganas de preguntar primero cuánto iban a tardar ciertos postres, por si acaso.
4 coulants de chocolate, 2 trenzas y té del Rey. Fácil. El té no es más que hervir agua (unos de 5 minutos al nivel del mar, estando a más altitud herviría antes y a menos temperatura) y los coulants con 5-10 minutos en horno van que chutan, y si encima tiramos de microondas ni te cuento. 20 minutos. 20 condenados minutos en traer unos tristes postres. Que además nos los trajo una tercera camarera, yo creo que la camarera principal no se quería enfrentar a nuestras caras de desaprobación por decirlo suavemente.
Después de acabar los postres y con un hambre terrible después de haber digerido completamente toda la cena se acercaba el plato fuerte, la cuenta. La pedimos y nos la traen en menos de lo que tardas en contar hasta 10. Para esto sí se dan prisa. ¿Qué pasaría si ahora nos da a nosotros por tardar más de 3 horas en pagar la cuenta?
La analizamos detenidamente. No nos cobraron la pitta de más (sólo faltaba) pero sí que nos cobraban el 10% de servicio en terraza. Le comentamos a la camarera de buenas formas que después de tardar más de 3 horas en cenar no nos debería cobrar la terraza y ella nos comentó que el ayuntamiento les cobraba una pasta por la terraza para fiestas y que ese 10% no era por el servicio, era por el espacio. Aceptamos barco. Pero la camarera encima tiene la poca decencia de soltarnos "pero oye, habéis pedido postres y os podíais haber ido antes, no serán para tanto las 3 horas". Ahí, con dos cojones. Tardas 3 horas en darnos de cenar y cualquier plan que tuviéramos para después ya ha caducado, y encima la culpa es nuestra que nos pedirnos unos postres. Y ni oler las disculpas. Ni se le pasó por la cabeza pedir perdón por el lamentable servicio. Sólo añadió que claro, la cocina y el servicio van a distinto ritmo.
Pues si sabes que no puedes dar a basto a una terraza de 10 mesas cuando habitualmente casi te desborda el servicio en barra, no pongas una terraza. Nadie te obliga a ponerla. Pero claro, quieres ganar más dinero y pones una terraza pero no tienes capacidad para atenderla en condiciones. Mal negocio.
Viendo mi anterior crítica y ésta última saco la conclusión de que se puede ir a este sitio un día normal, pero ni se os ocurra, ni os lo planteéis, ir en fiestas de Bilbao porque la atención es y será pésima.
Fecha: 17 Agosto
Lugar: Gordóniz 2, Bilbao
Precio: 18€ aprox. por persona
Decidimos hacer una cena pre-fiestas de Bilbao, para ir animándonos. Quedamos a la tarde como muchos viernes y como habíamos visto a lo largo de la semana que íbamos a ser pocos para cenar decidimos ir al egipcio, donde 3 personas en la barra pueden cenar bien.
Fuimos hacia el bar para ver cómo andaba de sitio y vimos que habían colocado una terraza en el exterior por el tema de las fiestas, como muchos otros bares y restaurantes. Al ir a entrar para ver si podíamos reservar justo salían hablando de reservas y les solicitamos una mesa de 6 (dadas a mis dotes de prestidigitador sabía que habría una persona más) para las 21:45h. Id recordando las horas porque serán realmente importantes en el transcurso de la historia.
Como faltaba una hora para sentarnos a la mesa nos fuimos a tomar algo a otro bar. Esperamos allí a los dos que faltaban y cuando faltaban 10 minutos nos dirigimos allí.
Al llegar, puntuales, les recordamos nuestra reserva y nos sentamos. La terraza tendría unas 10 mesas, de 4 a 6 comensales todas ellas.
Tras 20 minutos parece que se acuerdan de que estamos en esa esquina y vienen a atendernos por primera vez. Habíamos estado hablando de qué pedir para compartir y demás así que no tardamos mucho en hacerlo. Pedimos también las bebidas. Unos 10 minutos después teníamos las bebidas en la mesa y seguíamos charlando. Pasados otros 10 minutos nos trajeron el primer plato que habíamos pedido. Era un plato frío, humus, con pan de pitta para huntar entre todos. Lo habíamos pedido para probarlo, no nos gustó demasiado, pero eso lo habíamos asumido ya que estábamos probando comida nueva. Este plato nos lo sirvieron pronto porque al ser frío no es más que echarlo en el plato, tienen en la barra recipientes con humus para servirlos rápidamente.
Tras una hora sentados en la mesa ya nos habíamos acabado la primera ronda de bebidas y sólo habíamos comido un plato de humus para 6 personas. Cuando ya nuestro enfado se empezaba a hacer notable y la camarera era la segunda vez que ponía cara de circunstancias y juntaba las manos pidiéndonos perdón, nos trajeron la siguiente ronda de platos. Habíamos pedido cada uno un plato, y como las pittas vienen cortadas en 4, podíamos compartirlas fácilmente. Nos trajeron sólo 3 de los 6 platos. Además también habiamos pedido dos platos del falafel que comimos la otra vez que debería haber llegado en esta remesa. Pedimos otra ronda de bebidas.
Con el hambre que teníamos acabamos con los 3 platos en un pis-pás y seguimos esperando. Serían ya las 23:10 cuando viene la camarera a recoger los platos y pregunta "bueno, ¿queréis postres?" a lo que respondimos "si, pero cuando acabemos de comer lo que nos falta todavía" y ella sorprendida nos preguntó a ver qué faltaba. Cuando le dijimos que faltaba más de la mitad de la cena dijo que "en seguida" nos lo traía todo.
Debe ser que los egipcios, como se guían por el Dios Ra y utilizan el sol para todo, al ser de noche los relojes de sol no funcionan con precisión y entonces la medida del tiempo no se hace tan exacta como se desearía. Total, que "en seguida" se convierte en media hora de espera.
Acabamos rápidamente con lo que nos traen, es como si no hubiéramos cenado nada. Nos traen una pitta de más, supusimos que era una pitta que ya echaría alguna otra mesa de menos o que algunos se habían hartado de esperar y les sobraba.
Ya hablabamos de qué decir a la hora de recibir la cuenta, aunque todavía faltaban los postres. En la carta aparecía que por el servicio en terraza se cobraba un 10%, entendíamos que nos condonarían ese 10% por que no se le podía llamar servicio a tener que esperar al transporte El Cairo-Bilbao para poder cenar unas pittas.
En los 10 minutos siguientes aparecieron la camarera y su hija un total de 5 veces a recoger todo lo de la mesa. Cada vez quedaban menos mesas con comesales en la terraza.
Alucinados por tanta atención repentina nos animamos a coger los postres, no sin ganas de preguntar primero cuánto iban a tardar ciertos postres, por si acaso.
4 coulants de chocolate, 2 trenzas y té del Rey. Fácil. El té no es más que hervir agua (unos de 5 minutos al nivel del mar, estando a más altitud herviría antes y a menos temperatura) y los coulants con 5-10 minutos en horno van que chutan, y si encima tiramos de microondas ni te cuento. 20 minutos. 20 condenados minutos en traer unos tristes postres. Que además nos los trajo una tercera camarera, yo creo que la camarera principal no se quería enfrentar a nuestras caras de desaprobación por decirlo suavemente.
Después de acabar los postres y con un hambre terrible después de haber digerido completamente toda la cena se acercaba el plato fuerte, la cuenta. La pedimos y nos la traen en menos de lo que tardas en contar hasta 10. Para esto sí se dan prisa. ¿Qué pasaría si ahora nos da a nosotros por tardar más de 3 horas en pagar la cuenta?
La analizamos detenidamente. No nos cobraron la pitta de más (sólo faltaba) pero sí que nos cobraban el 10% de servicio en terraza. Le comentamos a la camarera de buenas formas que después de tardar más de 3 horas en cenar no nos debería cobrar la terraza y ella nos comentó que el ayuntamiento les cobraba una pasta por la terraza para fiestas y que ese 10% no era por el servicio, era por el espacio. Aceptamos barco. Pero la camarera encima tiene la poca decencia de soltarnos "pero oye, habéis pedido postres y os podíais haber ido antes, no serán para tanto las 3 horas". Ahí, con dos cojones. Tardas 3 horas en darnos de cenar y cualquier plan que tuviéramos para después ya ha caducado, y encima la culpa es nuestra que nos pedirnos unos postres. Y ni oler las disculpas. Ni se le pasó por la cabeza pedir perdón por el lamentable servicio. Sólo añadió que claro, la cocina y el servicio van a distinto ritmo.
Pues si sabes que no puedes dar a basto a una terraza de 10 mesas cuando habitualmente casi te desborda el servicio en barra, no pongas una terraza. Nadie te obliga a ponerla. Pero claro, quieres ganar más dinero y pones una terraza pero no tienes capacidad para atenderla en condiciones. Mal negocio.
Viendo mi anterior crítica y ésta última saco la conclusión de que se puede ir a este sitio un día normal, pero ni se os ocurra, ni os lo planteéis, ir en fiestas de Bilbao porque la atención es y será pésima.
Ubicación:
Calle de Gordoniz, 2, 48011 Bilbao, España
domingo, 22 de abril de 2012
Bar Coffee & Tea Capuccino
Puntuación: 4/5
Fecha: 21 Marzo
Lugar: Gordóniz 2, Bilbao
Precio: 15€ aprox. por persona
Pues como parece que vamos a quedar para salir pocos amigos les propongo ir a cenar y el amigo Haas comenta que quiere probar el "egipcio" así que hallá vamos.
Nuestro amigo Igortxo rechazó cenar con nosotros porque con una cena fuera de casa a la semana ya era suficiente para comer sano.
Segun llegamos vemos el panorama, lleno. Pero aún así decidimos entrar porque siempre nos lo encontramos igual.
El sitio no es muy grande, es más bien estrecho y lo más cómodo es comer en la barra, que está llena.
Miramos la carta y decidimos pedir dos Pitta Especial de pollo con verduras salteadas y una Pitta Shawarma (foto).
Para beber pedimos cerveza y nos ofrecen la cerveza libanesa que aceptamos con una simple mirada entre los tres.
Mientras esperamos a que se vacie algún hueco en la barra o nos den la comida, lo que antes ocurra, vemos que están dando el post-partido del Barça-Madrid. Unos señores de al lado gritan al marcar el Barça, lo curioso es que el partido había acabado media hora antes.
Les indicamos que no se sobresalten más porque el partido ha acabado, si se sorprendían tanto por el gol no se cómo no podían saber la hora a la que empezaba el partido, o que el tiempo de juego avanzaba extrañamente rápido por los cortes del resumen.
Se libraron un par de taburetes en la barra que ocupamos rápidamente. La comida todavía tardaría un buen rato. Es lo único malo, que tardan mucho en servir las pittas. De mientras disfrutamos de la rica cerveza que tan acertadamente nos han servido.
Nos las traen y enseguida apreciamos que puede que nos quedemos con hambre, así que tranquilamente empezamos a comer y pedimos que nos sugieran algo más para compartir. Nos ofrecen el Falafel.
La pitta especial de pollo contiene verduras salteadas y queso fundido. El pan de pitta está crujiente y es muy fino, no llena. El pollo es suave y está realmente bueno. La shawarma contiene carne asada, verduras y queso fundido.
No dejamos ni una miga en el plato y unos minutos después nos traen los Falafel, tres unidades de pequeños panes de pita estilo kebab con lechuga, tomate y una especie de mini-hamburguesa de garbanzos. Está muy buena y está bien para llenar el hueco que deja la pitta.
Por último decidimos coger algo de postre. Miramos la carta y pensamos en un par de tartas una de yogurt y otra de queso que nos costaría mucho diferenciar (y al camarero) y un bizcocho de chocolate con chocolate caliente en su interior. Nos recomendaron probar la "trenza" pero la dejamos para otro día. También nos invitaron a ver los postres en el local de al lado, La Canela, tetería-pastelería que compartía negocio con este local.
Nos trajeron de allí las tartas y el bizcocho y conseguimos diferenciar las tartas porque la de queso lleva los arándanos por encima.
Lo único no sano que cenamos fueron los siropes de las tartas, lo demás fue una comida ligera y muy buena.
Fecha: 21 Marzo
Lugar: Gordóniz 2, Bilbao
Precio: 15€ aprox. por persona
Pues como parece que vamos a quedar para salir pocos amigos les propongo ir a cenar y el amigo Haas comenta que quiere probar el "egipcio" así que hallá vamos.
Nuestro amigo Igortxo rechazó cenar con nosotros porque con una cena fuera de casa a la semana ya era suficiente para comer sano.
Segun llegamos vemos el panorama, lleno. Pero aún así decidimos entrar porque siempre nos lo encontramos igual.
El sitio no es muy grande, es más bien estrecho y lo más cómodo es comer en la barra, que está llena.
Miramos la carta y decidimos pedir dos Pitta Especial de pollo con verduras salteadas y una Pitta Shawarma (foto).
Para beber pedimos cerveza y nos ofrecen la cerveza libanesa que aceptamos con una simple mirada entre los tres.
Mientras esperamos a que se vacie algún hueco en la barra o nos den la comida, lo que antes ocurra, vemos que están dando el post-partido del Barça-Madrid. Unos señores de al lado gritan al marcar el Barça, lo curioso es que el partido había acabado media hora antes.
Les indicamos que no se sobresalten más porque el partido ha acabado, si se sorprendían tanto por el gol no se cómo no podían saber la hora a la que empezaba el partido, o que el tiempo de juego avanzaba extrañamente rápido por los cortes del resumen.
Se libraron un par de taburetes en la barra que ocupamos rápidamente. La comida todavía tardaría un buen rato. Es lo único malo, que tardan mucho en servir las pittas. De mientras disfrutamos de la rica cerveza que tan acertadamente nos han servido.
Nos las traen y enseguida apreciamos que puede que nos quedemos con hambre, así que tranquilamente empezamos a comer y pedimos que nos sugieran algo más para compartir. Nos ofrecen el Falafel.
La pitta especial de pollo contiene verduras salteadas y queso fundido. El pan de pitta está crujiente y es muy fino, no llena. El pollo es suave y está realmente bueno. La shawarma contiene carne asada, verduras y queso fundido.
No dejamos ni una miga en el plato y unos minutos después nos traen los Falafel, tres unidades de pequeños panes de pita estilo kebab con lechuga, tomate y una especie de mini-hamburguesa de garbanzos. Está muy buena y está bien para llenar el hueco que deja la pitta.
Por último decidimos coger algo de postre. Miramos la carta y pensamos en un par de tartas una de yogurt y otra de queso que nos costaría mucho diferenciar (y al camarero) y un bizcocho de chocolate con chocolate caliente en su interior. Nos recomendaron probar la "trenza" pero la dejamos para otro día. También nos invitaron a ver los postres en el local de al lado, La Canela, tetería-pastelería que compartía negocio con este local.
Nos trajeron de allí las tartas y el bizcocho y conseguimos diferenciar las tartas porque la de queso lleva los arándanos por encima.
Lo único no sano que cenamos fueron los siropes de las tartas, lo demás fue una comida ligera y muy buena.
Ubicación:
Calle de Gordoniz, 2, 48011 Bilbao, España
Restaurante EntreMuseos
Puntuación: 3,5/5
Fecha: 21 Marzo
Lugar: Juan Ajuriaguerra 23, Bilbao
Precio: 16€ por persona
Sabado sabadete! Y como siempre, toca comer fuera. Este restaurante sustituye a la Gambrinus que había anteriormente. El local ha cambiado poco, un poco de pintura... et voilà, ya tenemos un nuevo local totalmente diferente.
Al entrar nos vamos acercando a la zona del comedor y al final de la barra preguntamos por una mesa para dos. Nos preguntan si tenemos reserva y mientras respondo que no miro al comedor vacío.
Nos sentamos y tenemos varias copias del menú impresas encima de la mesa, cogemos uno y pedimos Tagliatelle al huevo al ajillo y Espárragos trigueros con bacon y salsa de tomate de primero y Revuelto de pisto y Tacos de solomillo con curry amarillo de segundo.
Uno o dos minutos después ya tenemos los platos encima de la mesa, demasiado rápido. Tan malo es tardar horas en servir la comida como servirla sin darle tiempo al microondas a que haga "din".
Los espárragos trigueros parecen una ración escasa, 4 o 5 espárragos, una loncha de bacon y salsa de tomate. Los tagliatelle están al dente, quizá con demasiado aceite aunque no grasiento, un aceite con muy buen sabor.
Sin esperar demasiado nos traen el segundo plato. En este caso es el revuelto de pisto el que parece escaso pero no es así, y los tacos de solomillo una ración abundante.
El revuelto de pisto está bueno, es un plato fácil y barato y que es difícil hacer que quede mal. Los tacos de solomillo no tienen excesivo curry cosa que enmascara mucho el sabor de las comidas cuando se abusa de él. Los trozos de solomillo están bastante tiernos y jugosos y las patatas de acompañamiento muy buenas.
De postre pedimos una Ración de queso y una Tarta de chocolate de fresa y limón. El queso es algo fuerte, acompañado con nueces. La tarta de chocolate, no tenía nada de chocolate. Era un chocolate de fresa y limón, vamos una tarta con dos capas una de cada sabor, que estaba bastante bien.
Fecha: 21 Marzo
Lugar: Juan Ajuriaguerra 23, Bilbao
Precio: 16€ por persona
Sabado sabadete! Y como siempre, toca comer fuera. Este restaurante sustituye a la Gambrinus que había anteriormente. El local ha cambiado poco, un poco de pintura... et voilà, ya tenemos un nuevo local totalmente diferente.
Al entrar nos vamos acercando a la zona del comedor y al final de la barra preguntamos por una mesa para dos. Nos preguntan si tenemos reserva y mientras respondo que no miro al comedor vacío.
Nos sentamos y tenemos varias copias del menú impresas encima de la mesa, cogemos uno y pedimos Tagliatelle al huevo al ajillo y Espárragos trigueros con bacon y salsa de tomate de primero y Revuelto de pisto y Tacos de solomillo con curry amarillo de segundo.
Uno o dos minutos después ya tenemos los platos encima de la mesa, demasiado rápido. Tan malo es tardar horas en servir la comida como servirla sin darle tiempo al microondas a que haga "din".
Los espárragos trigueros parecen una ración escasa, 4 o 5 espárragos, una loncha de bacon y salsa de tomate. Los tagliatelle están al dente, quizá con demasiado aceite aunque no grasiento, un aceite con muy buen sabor.
Sin esperar demasiado nos traen el segundo plato. En este caso es el revuelto de pisto el que parece escaso pero no es así, y los tacos de solomillo una ración abundante.
El revuelto de pisto está bueno, es un plato fácil y barato y que es difícil hacer que quede mal. Los tacos de solomillo no tienen excesivo curry cosa que enmascara mucho el sabor de las comidas cuando se abusa de él. Los trozos de solomillo están bastante tiernos y jugosos y las patatas de acompañamiento muy buenas.
De postre pedimos una Ración de queso y una Tarta de chocolate de fresa y limón. El queso es algo fuerte, acompañado con nueces. La tarta de chocolate, no tenía nada de chocolate. Era un chocolate de fresa y limón, vamos una tarta con dos capas una de cada sabor, que estaba bastante bien.
sábado, 7 de abril de 2012
Pita Kebab
Puntuación: 0/5
Fecha: 30 Marzo
Lugar: CC Artea
Precio: 6€ aprox. por persona
Bien, he aquí el primer lugar con un cero absoluto, un cero de esos que sólo una calculadora logarítmica solar con teclas para cegatos consigue, un cero exacto. El pita kebab de Artea.
El año pasado acudí a este lugar regentado en aquellos días por otro par de individuos, más auténticos y más eficientes. Servían el kebab en plato, gran cantidad y buena calidad, y sobre todo rapidez. Pero los tiempos cambian. Y cambian a peor.
El viernes quedamos para tomar algo en el puerto y después de tomar una mierda de cocacola sin burbujas y con sabor a piscina, y de que el camarero entienda por "vaso de agua" un cubata de barceló-cola, fuimos a comprar unas cosas para cenar al día siguiente y de paso a cenar por allí. Todo lleno, lo que menos el kebab (haced caso a las masas...) y fuimos allí recordando aquel otro día en el que cenamos bien. Pues bien, cogemos una mesa libre y dejamos al cojo allí mientras jurrus y yo nos vamos a pedir.
Dos tipos atendiendo, ni turcos ni nada. Estaban atendiendo a dos personas antes de nosotros en la cola y estos ya parecían desesperados. Al de un buen rato amenizado por la conversación por whatsapp con nuestro amigo impedido les dan su cena a los que estaban esperando y llega el momento de cobrarles, toda una odisea. Entre que el tipo de la caja no había hecho una suma en su vida y que no tenía cambios.... prefiero no seguir y no faltar al respeto a nadie.
Les toca a los siguientes, justo delante de nosotros. Otra media hora de espera. Que lentitud!! pero que no es tan difícil!! Que en el kebab de Pozas sirven un kebab cada 30 segundos y aquí están media hora para hacer uno!! Y faltaba cobrarles, claro.
Bien, nos toca.
- "Hola, 2 kebab de cordero y uno mixto".
- "Estooo... cordero no, ternera".
Ternera, ternera,... de toda la vida han sido de cordero, seguro que en otros kebab la ternera es sagrada y por eso no la sirven. - "Bien, pues ternera".
- "Vale, entonces uno de ternera y uno mixto".
Ni sumar, ni oir, este chaval no ha visto ni de lejos un colegio.
- "NO! Dos de ternera y uno mixto". Ordenes sencillas y cortas, y faltaba el collar eléctrico.
Las instrucciones escritas en su papel fueron: "2 K + 1 M". Toda la conversación se resume en eso.
Media hora después, ya llevamos... más tiempo del que me hubiera gustado perder allí. Nos sirven los tres kebab y como ya nos habían dado las bebidas solo faltaba pagar. Eran dos tíos, entre los dos sólo atendían un pedido y encima me tiene que preguntar qué hemos pedido para beber. A este tío había que meterlo en una caja y echarlo en mitad del desierto. "Dos coca-colas y un agua" y entrego un billete de 20 euros. Le contesto que no tengo cambios y le veo que encima se anda pensando las vueltas cuando la caja registradora te hace esos cálculos desde hace años.
Ya de vuelta en la mesa y haciendo que les piten los oidos a estos dos mendrugos nos comemos el dichoso kebab que ni fú ni fá y nos piramos para no tener que volver jamás no sin antes dar gracias de que no hemos ido detrás de un grupo de 7 personas a pedir, seguro que cerraron el centro comercial antes de que les sirvieran la cena.
P.D.: Por lo menos no nos sentó tan mal como a estos: http://nikonako.blogspot.com.es/2007/11/el-pita-kebab-no-mola-una-mierda.html
Fecha: 30 Marzo
Lugar: CC Artea
Precio: 6€ aprox. por persona
Bien, he aquí el primer lugar con un cero absoluto, un cero de esos que sólo una calculadora logarítmica solar con teclas para cegatos consigue, un cero exacto. El pita kebab de Artea.
El año pasado acudí a este lugar regentado en aquellos días por otro par de individuos, más auténticos y más eficientes. Servían el kebab en plato, gran cantidad y buena calidad, y sobre todo rapidez. Pero los tiempos cambian. Y cambian a peor.
El viernes quedamos para tomar algo en el puerto y después de tomar una mierda de cocacola sin burbujas y con sabor a piscina, y de que el camarero entienda por "vaso de agua" un cubata de barceló-cola, fuimos a comprar unas cosas para cenar al día siguiente y de paso a cenar por allí. Todo lleno, lo que menos el kebab (haced caso a las masas...) y fuimos allí recordando aquel otro día en el que cenamos bien. Pues bien, cogemos una mesa libre y dejamos al cojo allí mientras jurrus y yo nos vamos a pedir.
Dos tipos atendiendo, ni turcos ni nada. Estaban atendiendo a dos personas antes de nosotros en la cola y estos ya parecían desesperados. Al de un buen rato amenizado por la conversación por whatsapp con nuestro amigo impedido les dan su cena a los que estaban esperando y llega el momento de cobrarles, toda una odisea. Entre que el tipo de la caja no había hecho una suma en su vida y que no tenía cambios.... prefiero no seguir y no faltar al respeto a nadie.
Les toca a los siguientes, justo delante de nosotros. Otra media hora de espera. Que lentitud!! pero que no es tan difícil!! Que en el kebab de Pozas sirven un kebab cada 30 segundos y aquí están media hora para hacer uno!! Y faltaba cobrarles, claro.
Bien, nos toca.
- "Hola, 2 kebab de cordero y uno mixto".
- "Estooo... cordero no, ternera".
Ternera, ternera,... de toda la vida han sido de cordero, seguro que en otros kebab la ternera es sagrada y por eso no la sirven. - "Bien, pues ternera".
- "Vale, entonces uno de ternera y uno mixto".
Ni sumar, ni oir, este chaval no ha visto ni de lejos un colegio.
- "NO! Dos de ternera y uno mixto". Ordenes sencillas y cortas, y faltaba el collar eléctrico.
Las instrucciones escritas en su papel fueron: "2 K + 1 M". Toda la conversación se resume en eso.
Media hora después, ya llevamos... más tiempo del que me hubiera gustado perder allí. Nos sirven los tres kebab y como ya nos habían dado las bebidas solo faltaba pagar. Eran dos tíos, entre los dos sólo atendían un pedido y encima me tiene que preguntar qué hemos pedido para beber. A este tío había que meterlo en una caja y echarlo en mitad del desierto. "Dos coca-colas y un agua" y entrego un billete de 20 euros. Le contesto que no tengo cambios y le veo que encima se anda pensando las vueltas cuando la caja registradora te hace esos cálculos desde hace años.
Ya de vuelta en la mesa y haciendo que les piten los oidos a estos dos mendrugos nos comemos el dichoso kebab que ni fú ni fá y nos piramos para no tener que volver jamás no sin antes dar gracias de que no hemos ido detrás de un grupo de 7 personas a pedir, seguro que cerraron el centro comercial antes de que les sirvieran la cena.
P.D.: Por lo menos no nos sentó tan mal como a estos: http://nikonako.blogspot.com.es/2007/11/el-pita-kebab-no-mola-una-mierda.html
Ubicación:
Barrio de Peruri, 48940 Leioa, España
domingo, 8 de enero de 2012
Sausalito
Puntuación: 4/5
Fecha: 7 Enero
Lugar: Puerto Viejo (Getxo)
Precio: 15€ aprox. por persona
Después de varias semanas sin escribir aunque sí que he visitado varios restaurantes, toca volver a contar algo en el blog. Las 3 o 4 críticas que debería haber hecho tienen el problema de que las he ido dejando, y claro, acuérdate tú ahora de lo que comí aquel día. Pero entre viajes y demás no he podido llevar al día el blog.
Mi amigo el viajero llevaba tiempo comentándome que quería llevarme a comer al famoso mexicano "Sausalito" del Puerto Viejo de Getxo. Y por fin el sábado acompañados de nuestro amigo Sete fuimos allí, no sin antes reservar porque parece ser algo complicado tener mesa a veces.
Aparcamos sin mayor problema, aquello en verano es un hervidero de gente, pero el invierno es lo que tiene. Subimos unas pocas escaleras y llegamos a un conjunto de casas entre las cuales se encuentra este restarurante.
Siguiendo hacia delante vemos unas escaleras y subiendo por ellas está la entrada. Un sitio pequeño y acogedor con más bártulos que en cualquier mercadillo que hayáis visitado antes, tantos que se hace difícil hasta sentarse en según qué sillas.
Dispone de otro comedor en el piso de abajo, en el superior habría como 8 mesas para mo más de 20-25 personas.
Allí había trabajando dos personas, un cocinero que hacía escupir llamas a los fogones y la camarera.
Llegamos con la reserva hecha, nos sentamos y nos trajeros las cartas que tenían alguna que otra marca de uso. El viajero nos comentó qué solía pedir él cuando iba, más o menos lo que se pide para dos personas para que echáramos un cálculo y eligiéramos. Nos decidimos por un Burrito de pollo, una Enchilada verde y unas Fajitas de res para los tres. Las fajitas hay que pedirlas con tortas de más, sólo te dan 3 por defecto pero no da para la cantidad de carne que las acompaña.
Para beber me fijé que un señor de la mesa de al lado tenía una John Smith's que es lo que bebemos en Manchester estas semanas que he estado fuera (y voy a estar), así que me pedi una. La camarera dijo que no les quedaba, las que tenían estaban congeladas, y acabé pidiéndo una Coca-Cola, el viajero también y Sete una Budweiser.
Me habían advertido de que aquí tardaban mucho en servirte la comida. Puede que porque cuando perdimos no había mucha gente o porque teníamos una buena conversación entre manos pero no se me hizo larga la espera, no más de 15 minutos. De haber estado esperando sólo se hubiese hecho eterna pero hubo suerte.
Nos trajeron toda la comida a la vez, no entrábamos casi en la mesa pero así no teníamos que esperar más platos. La Enchilada verde tuvo que sustituir a mi plato por falta de espacio. Y empezamos a cortar las raciones.
La salsa verde de la enchilada era una curiosa mezcla de kiwi y aguacate que le daban un sabor nuevo mezcla entre dulce y picante. Aunque luego ya se sabe: lo que picante entra, picante sale.
El burrito estaba muy bueno, difícil de comer porque se deshace segun intentas cortarlo. Junto con el arroz y los frijoles que lo acompañan se consigue un burrito recién traido de México.
Por último, las fajitas. Tortas algo pequeñas, del tamaño de la mano que hacen que rebose a nada que eches una cucharada. Y claro, la llenas completamente con un par de cucharadas y luego toca pringarse. La comida que mejor sabe es la que mancha, todos lo sabemos aunque intentemos negarlo.
El problema de pedir fajitas de res en vez de pollo es que la carne es algo más dura y difícil de partir de un mordisco, por ello surgen problemillas a la hora de comerse las fajitas intentando no parecer que llevas una semana en ayunas.
No hubo sitio para el postre, parece que no pero llena bastante para cenar.
Merece la pena visitarlo, el precio es mejor que el del Charro Loco que yo recuerde y el ambiente es muy original.
Fecha: 7 Enero
Lugar: Puerto Viejo (Getxo)
Precio: 15€ aprox. por persona
Después de varias semanas sin escribir aunque sí que he visitado varios restaurantes, toca volver a contar algo en el blog. Las 3 o 4 críticas que debería haber hecho tienen el problema de que las he ido dejando, y claro, acuérdate tú ahora de lo que comí aquel día. Pero entre viajes y demás no he podido llevar al día el blog.
Mi amigo el viajero llevaba tiempo comentándome que quería llevarme a comer al famoso mexicano "Sausalito" del Puerto Viejo de Getxo. Y por fin el sábado acompañados de nuestro amigo Sete fuimos allí, no sin antes reservar porque parece ser algo complicado tener mesa a veces.
Aparcamos sin mayor problema, aquello en verano es un hervidero de gente, pero el invierno es lo que tiene. Subimos unas pocas escaleras y llegamos a un conjunto de casas entre las cuales se encuentra este restarurante.
Siguiendo hacia delante vemos unas escaleras y subiendo por ellas está la entrada. Un sitio pequeño y acogedor con más bártulos que en cualquier mercadillo que hayáis visitado antes, tantos que se hace difícil hasta sentarse en según qué sillas.
Dispone de otro comedor en el piso de abajo, en el superior habría como 8 mesas para mo más de 20-25 personas.
Allí había trabajando dos personas, un cocinero que hacía escupir llamas a los fogones y la camarera.
Llegamos con la reserva hecha, nos sentamos y nos trajeros las cartas que tenían alguna que otra marca de uso. El viajero nos comentó qué solía pedir él cuando iba, más o menos lo que se pide para dos personas para que echáramos un cálculo y eligiéramos. Nos decidimos por un Burrito de pollo, una Enchilada verde y unas Fajitas de res para los tres. Las fajitas hay que pedirlas con tortas de más, sólo te dan 3 por defecto pero no da para la cantidad de carne que las acompaña.
Para beber me fijé que un señor de la mesa de al lado tenía una John Smith's que es lo que bebemos en Manchester estas semanas que he estado fuera (y voy a estar), así que me pedi una. La camarera dijo que no les quedaba, las que tenían estaban congeladas, y acabé pidiéndo una Coca-Cola, el viajero también y Sete una Budweiser.
Me habían advertido de que aquí tardaban mucho en servirte la comida. Puede que porque cuando perdimos no había mucha gente o porque teníamos una buena conversación entre manos pero no se me hizo larga la espera, no más de 15 minutos. De haber estado esperando sólo se hubiese hecho eterna pero hubo suerte.
Nos trajeron toda la comida a la vez, no entrábamos casi en la mesa pero así no teníamos que esperar más platos. La Enchilada verde tuvo que sustituir a mi plato por falta de espacio. Y empezamos a cortar las raciones.
La salsa verde de la enchilada era una curiosa mezcla de kiwi y aguacate que le daban un sabor nuevo mezcla entre dulce y picante. Aunque luego ya se sabe: lo que picante entra, picante sale.
El burrito estaba muy bueno, difícil de comer porque se deshace segun intentas cortarlo. Junto con el arroz y los frijoles que lo acompañan se consigue un burrito recién traido de México.
Por último, las fajitas. Tortas algo pequeñas, del tamaño de la mano que hacen que rebose a nada que eches una cucharada. Y claro, la llenas completamente con un par de cucharadas y luego toca pringarse. La comida que mejor sabe es la que mancha, todos lo sabemos aunque intentemos negarlo.
El problema de pedir fajitas de res en vez de pollo es que la carne es algo más dura y difícil de partir de un mordisco, por ello surgen problemillas a la hora de comerse las fajitas intentando no parecer que llevas una semana en ayunas.
No hubo sitio para el postre, parece que no pero llena bastante para cenar.
Merece la pena visitarlo, el precio es mejor que el del Charro Loco que yo recuerde y el ambiente es muy original.
Ubicación:
Calle del Puerto Viejo, 48991 Getxo, España
domingo, 30 de octubre de 2011
Chicken's Farm
Puntuación: 0,5/5
Fecha: 29 Octubre
Lugar: MegaPark (Barakaldo)
Precio: 18€ para dos personas.
Nada. No tengo nada bueno que decir de este sitio.
Otro sábado más que tenemos que comer fuera. Hace algún tiempo que no íbamos a MegaPark y hemos decidido acabar allí. Después de mirar alguna tienda nos hemos puesto a elegir restaurante.
Hace tiempo que llevábamos viendo un sitio llamado Chicken's Farm, donde sólo dan pollo. Puedes pensar que es algo estilo Coronel Kentucky, pero algo, un sexto o séptimo sentido, nos había avisado en ocasiones anteriores para que no entráramos allí. Pero hoy, a pesar de que ese sentimiento extraño estaba ahí hemos optado por entrar y darle un voto de confianza al sitio. Craso error.
Vemos la carta antes de entrar. La última vez que vimos el sitio no tenía ni la mitad de cosas que ahora, y hemos pensado que habían añadido (y mejorado) su oferta culinaria. Entramos, nos sentamos en una mesa de 4 libre, porque la única de dos que había libre tenía todavía la bandeja de los anteriores, y pensamos en qué pedir. Un menú Tractor para 2 personas. Supone 10 piezas de pollo (2 sticks, 3 alitas, 3 muslitos, 2 contramuslos, patatas, ensalada y 2 bebidas).
En cuanto lo tenemos pensado voy a la barra a pedir, tiene pinta de que como no vayas rápido empieza a crecer la cola y ahí te quedas.
Lo pido, lo pago, y mientras el anterior tio le pregunta a ver dónde está el número en el ticket me voy a mi mesa con dos cocacolas de máquina. Las 14:20h.
El 0,5 de puntuación se lo llevan porque al pasar el turno suenan pollos y gallinas para que estés atento. Tiene gracia las dos primeras veces.
Más de media hora después de pedir viene el chaval que atiende (hay dos personas para atender, cobrar y recoger mesas) y nos dice que a ver si nos podemos mover a una mesa de dos y dejar la de cuatro libre. Me muevo porque quiero mi comida, ya.
(Sonido de pollo) Número 627, nos toca. Las 15:15h. Previamente una pareja había vuelto a la barra con toda su comida a quejarse, supongo que por estar fría o poco hecha.
Me levanto y me acerco a la barra que la teníamos al lado. Cojo la bandeja, me indican que tengo mostaza, ketchup, mayonesa y aliño para ensalada a mi disposición y me ofrecen pan muy educadamente.
Empezamos a comer. La mostaza sabía más a vinagre que la propia vinagre. No les echemos la culpa a ellos, puede estar pasada sin más. La ensalada normal, sin más. Las patatas con cortes irregulares, pero no por ello van a ser frescas. No están demasiado calientes pero bueno, podría ser peor.
Pasemos al pollo. Si por esperar 55 minutos me hubieran dado unos de los trozos más sabrosos de pollo de toda mi vida pues vale, me hubiera callado. Pero no. ¿Sabéis ese pollo de los restaurantes bufet libre chinos? Pues el sabor igual, o incluso peor. Con una cobertura de fritanga aceitosa sin sabor alguno y con el pollo poco hecho (seguramente por culpa de esta coraza) te preguntas qué cojones han estado haciendo con mi pollo dentro de esa cocina durante ¡una hora! Vamos aver, si tardas una hora para hacerme bien la comida y que el pollo esté crujiente, vale. Si tardas una hora y me das un pollo frío, que no acaba de salir de una freidora porque estaría hirviendo, ¿qué has estado haciendo? Porque cocinar desde luego que no.
Sin ganas de acabar ese triste pollo y con menos ganas aún de pedir un postre para que tarden otra hora nos hemos ido para no volver.
Página web: Chicken's Farm
Fecha: 29 Octubre
Lugar: MegaPark (Barakaldo)
Precio: 18€ para dos personas.
Nada. No tengo nada bueno que decir de este sitio.
Otro sábado más que tenemos que comer fuera. Hace algún tiempo que no íbamos a MegaPark y hemos decidido acabar allí. Después de mirar alguna tienda nos hemos puesto a elegir restaurante.
Hace tiempo que llevábamos viendo un sitio llamado Chicken's Farm, donde sólo dan pollo. Puedes pensar que es algo estilo Coronel Kentucky, pero algo, un sexto o séptimo sentido, nos había avisado en ocasiones anteriores para que no entráramos allí. Pero hoy, a pesar de que ese sentimiento extraño estaba ahí hemos optado por entrar y darle un voto de confianza al sitio. Craso error.
Vemos la carta antes de entrar. La última vez que vimos el sitio no tenía ni la mitad de cosas que ahora, y hemos pensado que habían añadido (y mejorado) su oferta culinaria. Entramos, nos sentamos en una mesa de 4 libre, porque la única de dos que había libre tenía todavía la bandeja de los anteriores, y pensamos en qué pedir. Un menú Tractor para 2 personas. Supone 10 piezas de pollo (2 sticks, 3 alitas, 3 muslitos, 2 contramuslos, patatas, ensalada y 2 bebidas).
En cuanto lo tenemos pensado voy a la barra a pedir, tiene pinta de que como no vayas rápido empieza a crecer la cola y ahí te quedas.
Lo pido, lo pago, y mientras el anterior tio le pregunta a ver dónde está el número en el ticket me voy a mi mesa con dos cocacolas de máquina. Las 14:20h.
El 0,5 de puntuación se lo llevan porque al pasar el turno suenan pollos y gallinas para que estés atento. Tiene gracia las dos primeras veces.
Más de media hora después de pedir viene el chaval que atiende (hay dos personas para atender, cobrar y recoger mesas) y nos dice que a ver si nos podemos mover a una mesa de dos y dejar la de cuatro libre. Me muevo porque quiero mi comida, ya.
(Sonido de pollo) Número 627, nos toca. Las 15:15h. Previamente una pareja había vuelto a la barra con toda su comida a quejarse, supongo que por estar fría o poco hecha.
Me levanto y me acerco a la barra que la teníamos al lado. Cojo la bandeja, me indican que tengo mostaza, ketchup, mayonesa y aliño para ensalada a mi disposición y me ofrecen pan muy educadamente.
Empezamos a comer. La mostaza sabía más a vinagre que la propia vinagre. No les echemos la culpa a ellos, puede estar pasada sin más. La ensalada normal, sin más. Las patatas con cortes irregulares, pero no por ello van a ser frescas. No están demasiado calientes pero bueno, podría ser peor.
Pasemos al pollo. Si por esperar 55 minutos me hubieran dado unos de los trozos más sabrosos de pollo de toda mi vida pues vale, me hubiera callado. Pero no. ¿Sabéis ese pollo de los restaurantes bufet libre chinos? Pues el sabor igual, o incluso peor. Con una cobertura de fritanga aceitosa sin sabor alguno y con el pollo poco hecho (seguramente por culpa de esta coraza) te preguntas qué cojones han estado haciendo con mi pollo dentro de esa cocina durante ¡una hora! Vamos aver, si tardas una hora para hacerme bien la comida y que el pollo esté crujiente, vale. Si tardas una hora y me das un pollo frío, que no acaba de salir de una freidora porque estaría hirviendo, ¿qué has estado haciendo? Porque cocinar desde luego que no.
Sin ganas de acabar ese triste pollo y con menos ganas aún de pedir un postre para que tarden otra hora nos hemos ido para no volver.
Página web: Chicken's Farm
lunes, 24 de octubre de 2011
Batzoki de Indautxu
Puntuacion: 3,5/5
Fecha: 22 Octubre
Lugar: Particular de Indautxu, 7-9. Bilbao.
Precio: 22€ por persona aprox.
Otro fin de semana más con clases de inglés y después... a ¡comer!
Y para seguir fomentando la hostelería bilbaína nos vamos a Indautxu, al Batzoki. Aparcamos el coche en el parking de la Alhóndiga por cercanía (si, podíamos haberlo aparcado en el parking de Indautxu, pero nunca había entrado en el otro) y vamos hacia allí.
Entramos y preguntamos a ver si hay sitio, y nos dicen que dentro no hay para dos, que si queremos fuera o arriba. Mi cara de "arriba?! eso no es también dentro?" ha tenido que ser de libro. Total que subimos arriba. Un par de mesas preparadas para 10-12 personas, puede que por eso hagan distinción entre dentro y arriba.Todo bastante elegante, mesas y sillas negras.
Abrimos la carta pensando que por estar arriba nos iban a obligar a tirar de carta y no de menú del día/fin de semana. Pero no, tenemos menú.
Para empezar pedimos un Pack de pasta filo rellena de... y de segundo una Chuleta de buey.
Mientras nos entreteníamos viendo la tele (encendida, por supuesto) nos han traído el primer palto. No era lo que me esperaba. Una especie de hojaldre bien presentado relleno de una pasta hecha con mejillones (sobre todo) y gambas y demás frutos del mar. No me ha gustado del todo.
Sin pena ni gloria por el primer plato esperaba ansioso el segundo, txuleta. Y así ha sido. Bien gordita jugosa y compañada de patatas recién sacadas del infierno y pimientos verdes.
Al empezar a cortar se notaba que era carne de buey, algo más dura, pero no por ello menos tierna.
Mientras nos comíamos la chuleta ha empezado a subir un grupo de mujeres, 3 generaciones de una misma familia. He contado 10 mujeres, y de repente un solitario y pobre hombre. Me compadezco, vaya día campeón...
Hemos acabado y después de responder que estaba muy buena a la pregunta del camarero de a ver qué tal estaba la carne nos ha comentado los postres. Tarta de queso para los dos.
La tarta estaba buena, hacia el borde se hacía un poco pesada pero es normal, los bordes suelen ser más densos.
Un buena comilona.
sábado, 22 de octubre de 2011
Urban Bar & Restaurant
Puntuacion: 4/5
Fecha: 15 Octubre
Lugar: Barrainkua, 6. Bilbao.
Precio: 13€ por persona.
Bueno, bueno, bueno!! Empieza la vuelta al cole, las clases de inglés sábado-mañaneras y claro, se nos echa el tiempo encima y tenemos que comer fuera de casa. 
Esta vez vamos a un restaurante nuevo, donde antes había un restaurante argentino. Bueno, este es restaurante y bar, pero más bar que restaurante. Pocas mesas para comer, pero se llena a las 15h de un sábado.
El bar tiene la pinta que veis en la foto, moderno, taburetes blancos y un "agitador" de cerveza Guinness que os aseguro no consigue el efecto de estar bien servida, aunque queda mejor que en manos de algunos cafres.
Nos atiende un tipo majo, que no viste como un camarero de uniforme, si no de calle y con un G-Shock GD-100 blanco en la muñeca derecha. Nos pregunta qué queremos para comer y pedimos un plato de Raviolis rellenos con salsa de setas y champiñones para cada uno y de segundo un Bacalao con salsa de tomate y ajo y un Entrecot con salsa de setas.

Esta vez vamos a un restaurante nuevo, donde antes había un restaurante argentino. Bueno, este es restaurante y bar, pero más bar que restaurante. Pocas mesas para comer, pero se llena a las 15h de un sábado.
El bar tiene la pinta que veis en la foto, moderno, taburetes blancos y un "agitador" de cerveza Guinness que os aseguro no consigue el efecto de estar bien servida, aunque queda mejor que en manos de algunos cafres.
Nos atiende un tipo majo, que no viste como un camarero de uniforme, si no de calle y con un G-Shock GD-100 blanco en la muñeca derecha. Nos pregunta qué queremos para comer y pedimos un plato de Raviolis rellenos con salsa de setas y champiñones para cada uno y de segundo un Bacalao con salsa de tomate y ajo y un Entrecot con salsa de setas.
No tardan mucho en servirnos, menos de 10 minutos, y eso que éramos los primeros en entrar a comer y seguramente todavía estaban organizándose en el cocina.
El plato de Raviolis estaba muy bien presentado, una buena ración de pasta, la salsa con abundantes setas y champiñones. Los raviolis bien cocinados, sin que se les quede agua en el interior, y estaban al dente.
Acabámos con ese plato y al de muy poco nos trajeron los segundos. El bacalao estaba bueno, acompañado con pimientos rojos y muy picante porque la salsilla de ajos llevaba también una cantidad de guindillas que parece que las exportaban.
El entrecot con buen grosor, como tiene que ser. Empezó dándome la sensación de estar algo duro, cortado al contra, con muchos nervios. Pero era sólo al principio, pillé una parte con nervios y ya porque luego estaba muy jugoso y suave.
Por último nos ofrecieron postre. Bombón helado y milhojas. El milhojas no me atrae, me parece seco y sabe sólo a hojaldre, nunca lo pido. Sorpresa al traerme el bombón helado, resulta ser un helado de Nestlé, de los de palo de madera. No digo que no me guste, me lo comí tan ricamente, pero me esperaba otra cosa.
Muy buen sitio para ir a comer. Y así fomentamos el comercio de Bilbao.
Ubicación:
Calle Barraincua, 6, 48009 Bilbao, España
domingo, 28 de agosto de 2011
Restaurante Style
Puntuacion: 3,5/5
Fecha: 27 Agosto
Lugar: Colón de Larreategui, 13. Bilbao
Precio: 16€ por persona.
El segundo sábado de fiestas de Bilbao había que ir a comer algo por ahí, y como ya había estado de pintxos en días anteriores pues fuimos a comer de cuchillo y tenedor.
Después de dar un par de vueltas por ahí y comprobar que la crisis sólo es una gran mentira porque todos los restaurantes tenían menú especial "Aste Nagusia" de 30 euros para arriba (cuando es un menú muy normal) pués fuimos al Style porque tenía buena pinta.
En la mesa había un papel con dos vinos del mes comentando la cata de los mismos. Tienen también una extensa carta de vinos, no se si buena o no porque no aprecio en exceso dicha bebida.
Dos minutos después nos trajeron el primer plato. La ensalada estaba bien, lechuga fresca, la pasta bien hecha y con la salsa rosa justa y necesaria. Pero había quizás demasiado atún. De esto que echas una lata y sabes que te has pasado. Las pencas recibieron buenos comentarios, pero estaban un poco dulces. Parecían poca cantidad pero al estar rellenas engañaban bastante.
Al de poco nos trajeron el segundo plato, el costillar estaba muy bueno, poca grasa, bien turradito y la carne se despegaba bien del hueso, sin esfuerzo. La salsa de calabaza estaba en su punto, muy suave. Un buen plato la verdad. El bacalao también aparentaba estar en su punto.
Por último de postre escogimos una Mousse de chocolate con piña y una Tarta de arroz. La mousse no dejaba de ser una natilla de chocolate y la piñaba no era buena compañía.
domingo, 14 de agosto de 2011
Foster's Hollywood: Ahora en Bilbao
Puntuacion: 4/5
Fecha: 13 Agosto
Lugar: Gran Vía, 68. Bilbao
Precio: 14€ por persona aprox.
Hacía tiempo que no escribía, algo más de dos meses, pero es que no he tenido demasiado tiempo.
Después de hacer un viaje relámpago el fin de semana a Bilbao aproveché para quedar con mis amigos y puesto que siendo verano no quedaban muchos por aquí, mi amigo Igortxo me ofreció ir a cenar por ahí. Como han abierto un Foster's en Bilbao hace muy poco decidimos ir allí aunque él ya había estado.
Entramos y, bueno, como siempre, un Foster's. No se cómo de grande será porque nos sentaros en la primera mesa al lado de puerta, en los típicos butacones y yo no veía el fondo del lugar. Para ser agosto en Bilbao estaba lleno, tiene buena acogida. Debe ser de al menos 300m cuadrados por lo que se comenta por aquí.
Nos atendió una chica que tenía las cejas pintadas, curioso y no muy bonito para mi gusto. Si, me gustan las cejas cuidadas pero naturales, llamadme raro. Se notaba que llevan poco tiempo abiertos porque no se sabían las opciones de las cosas, las leían en los terminales portátiles que llevan.
Pedimos lo habitual, una All American burguer grande para el amigo y una Director's Choice grande para mi, con la típica guarnición de patatas.
Tardaron un ratillo en traérnoslas pero estaban al punto, tal y como las habíamos pedido. Lo que no pedimo fue que nos rellenaran la bebida y nos la trajeron sin avisar, buen detalle. Aunque lo que no fue tan bueno era el sabor de este refill, estaba rebajado con agua o algo, sabía raro.
No pedimos postre ni nada porque andábamos algo llenos y teníamos que ir al Bandido a disfrutar de un excelente copazo preparado con gran destreza.
Ahora parece que no tendremos que trasladarnos siempre al C.C. Artea o a Max Ocio para disfrutar de un Foster's.
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domingo, 5 de junio de 2011
Ein Prosit
Puntuacion: 4/5
Fecha: 3 Junio
Lugar: Plaza del Ensanche, 7. Bilbao
Precio: 27€ por persona aprox.
Unas semanas antes de la cena la novia de un amigo me comentó que quería darle una sorpresa porque el lunes de esta semana presentaba el proyecto y se convertía en Ingeniero. Quería llevarle a cenar y que sus amigos estuviéramos allí celebrándolo con él. Suerte que tienen algunos, a mi nadie me da sorpresas buenas, malas te las da cualquiera.
Bueno, a ella se le ocurrió que podíamos ir al restaurante del señor Hermann Thate que está situado en la misma calle que su famosa charcutería alemana.
Para darle la sorpresa quedamos en que ibamos allí media hora antes, nos tomábamos algo y les esperábamos sentados en la mesa. Y así fué.
Llegamos y contra todo pronóstico no encontramos (yo al menos) a ningún dependiente alemán. Esto no es malo, pero le falta ese toque alemán que sólo los alemanes saben darle. ¿Y qué toque es ese? os preguntaréis. Pues vais a alemania y lo comprobáis. Se nota sobre todo al pedir una cerveza. Parezco muy insistente con el tema, pero de verdad, hasta que no te sirven una buena cerveza no abres los ojos y ves la mierda que te tomas aquí. Y digo mierda por la forma de servila.
Nos pedimos algo para beber, tres de nosotros pedimos una Paulaner pero se había acabado (¿previsión? ¡¿dónde?!) así que nos sacaron unas Franziskaner. Yo pensé "aaahhh, por fin... una cerveza como debe ser, como me la servían en allí..." Craso error amigo mio. Cometen el mismo error que en todos los bares y acaba teniendo la cerveza una espuma líquida que en 2 minutos ha desaparecido y tienes una cerveza alemana sin un ápice de espuma y oxidándose al aire. La próxima vez pido botellín que no va a quedar mucho peor. Pero como he dicho, esto parece que sólo lo saben hacer los alemanes.
Os juro que allí no se desperdiciaba ni una sola gota de espuma al tirar la cerveza, aquí puedes ver como cae un reguero de espuma líquida hasta que al camarero le parece suficiente.
Bueno, asumiendo que jamás encontraré un bar en el que entiendan lo que significa tirar una cerveza continuamos con la historia.
Allí estábamos casi todos reunidos a falta del dantzari esperando que dieran las 21:30h. Entramos y nos sentamos un cuarto de hora antes y ojeamos la carta mientras pedimos otra ronda. La carta parecía apetitosa, muchos platos y todos seguro que muy buenos. Más o menos habíamos decidido todos para cuando llegó la parejita. Su cara, ese poema. Cara de "pero que coño! qué hacen estos aquí y dónde está mi cena a solas con mi chavala!" Enhorabuena amigo, eres Ingeniero!Después de unas risas y todavía con cara de asombro estábamos dispuestos a pedir. Éramos 9 y no me acuerdo de todos los platos, pero haré un esfuerzo.
Yo elegí un Lomo de ciervo acompañado de salsa de hongos y pasta fresca; alguien pidió un Entrecot al estilo argentino acompañado patata asada rellena y queso a las finas hierbas; otro pidió Codillo (no se cúal de los dos que aparecen en la carta); otro Pastel de carne con queso, huevo frito y patatas fritas; creo que hubo Solomillo de venado acompañado de salsa de hongos, mango, arroz y surtido de verduras picadas finamente; y más que no recuerdo. También pedimos para compartir un par de raciones de surtido de salchichas (Frankfurt, Alfred y Especial al Curry acompañada de ensalada de patata) y un surtido de patés.
Trajeron primero los platos para compartir, cortamos las salchichas en rodajas y empezamos a comer. Las salchichas estaban muy buenas, en su punto. Fritas, que en otros sitios te las ponen cocidas y obviamente no es lo mismo.
Entre los patés servidos en una rodaja de tronco de árbol no se si habría 3 o 4 tipos, sólo se que estaban deliciosos. En general nos gusta el paté así que no duró mucho sobre la mesa.
Después de una espera (no se si larga o corta, estábamos de charla y el tiempo pasa) nos trajeron nuestros platos. Al llegar el codillo todos pusimos cara de asombro, semejante pieza que se iba a comer el amigo. El camarero no distinguía entre lomo de ciervo y solomillo de venado, porque eran la misma cosa según confirmó él al preguntar en la cocina.
Muchos miramos con estupor nuestro plato al ver que el trozo de carne allí presente se ocultaba tímidamente entre la guarnición. Pequeño, pero sabroso, muy sabroso. Los que tenían entrecot tenían una buena pieza ante sus cubiertos.
Pr suerte, para cenar no se me hizo nada pesada la carne, era la cantidad justa para saciar pero no reventar. El solomillo de venado/lomo de ciervo estaba en su punto, esponjoso, la salsa de hongos suave y la pasta normal y corriente, no te esperas un plato de pasta italiano al dente y no te lo sirven.
Todos acabamos a gusto, unos con más cara de hambre que otros pero contentos porque la comida estaba buena.
Y ahora venían los postres. Tartas de chocolate con y sin trufa, tartas de queso (me quedé con ganas, tenían una pinta excelente) y un limón helado que no tenían a pesar de que no le habían puesto la "N" (abreviatura de No). La tarta de chocolate... en el top 5. No se hacía empalagosa excepto por la nocilla que tenía encima, que se pegaba por toda la boca como si hubieras absorbido un bote de i-medio. Pero vamos, chocolatástica.
Para terminar hubo algunos que pidieron chupitos de Jagermeister que amablente fueron cortesía de la casa.
Después algunos marcharon a casa y otros proseguimos con la quedada en el Zen de la calle Henao tomándonos unos cacharros.
Página web: www.thate.com
domingo, 24 de abril de 2011
Restaurante Nicolás
Puntuacion: 4,5/5
Fecha: 23 Abril
Lugar: Ledesma, 10. Bilbao
Precio: 34€ por persona aprox.
Como decía anteriormente, esta Semana Santa toca comer fuera, son vacaciones para todos y así no preparamos comida en casa ni fregamos los platos.
Hoy es el derby Athletic-Real Sociedad, partido auténtico donde los haya. Una perfecta muestra de hermandad entre aficiones y un sentimiento único. El Casco Viejo de Bilbao estaba hoy a rebosar de gente, cantando y bebiendo y haciendo cola para comer en los restaurantes que colgaban el cartel de completo.
Después de dar varias vueltas por el casco sin suerte hemos decidido ir a otras zonas de Bilbao. Descubrir que por la zona de la ribera, o que algunos de los restaurantes cercanos a Jardines de Albia están cerrados en vacaciones es una vergüenza, mucha crisis y todo eso, pero no me lo creo. Si hay crisis te jodes y abres el restaurante, que te aseguro que un día como este lo llenas. Pero no. El excelentísimo ayuntamiento de Bilbao sólo debería conceder licencia de terraza con la condición de que se abra en vacaciones, si no te quedas sin terraza. Es que luego se quejan de que no hay turismo, turismo si hay, pero se van a otros lugares a comer porque Bilbao no ofrece cosas.
En fin, hemos acabado en Ledesma y hemos ido al mítico Nicolás. Hemos preguntado y tenían mesa así que nos hemos sentado. Al ver las cartas hemos comprobado que no había más que Menú especial, Menú degustación y carta. Haciendo un cálculo rápido compruebas que es más económico elegir el Menú especial que los mismos platos elegidos de la carta. Así que hemos pedido el especial que incluía una ensalada con salmón de entrante, un arroz cremoso de hongos de primer plato y un entrecotte de segundo.
Al poco tiempo nos han traido la ensalada, pequeña pero era un entrante, un salmón ahumado suave. Después ha venido el arroz cremoso, un risotto de hongos, recién preparado en el infierno, cómo quemaba. Unos hongos suaves y un arroz en su punto acompañado de un espárrago triguero.
Por último, el entrecotte. No se si os acordaréis de cuando comí "entrecot" en la Cervecera Amorrortu, bien, pues a esto me refería. En el Nicolás sí te comes un entrecotte en condiciones, lo otro era como comerse una vaca famélica, la que ha estado olvidada en una esquina en la pradera y ha muerto de pena.
Te comes el entrecotte intentando no ahogarte en tu propia saliva mientras lo acompañas con patatas cocinadas debajo del infierno y pimientos. En su punto, todavía sangrando un poco, jugoso.
De postre nos han servido un Surtido de la casa que consiste en cinco mini-postres. Una porción de tarta de queso con mermelada de frambuesa, una especie de pastel vasco con naranja, un canutillo relleno de crema, una fresa con nata y una lámina de chocolate blanco, y un profiterol con chocolate. Muy bueno.
No tienen página web propia pero lo más parecido es esto: Restaurante Nicolás
sábado, 23 de abril de 2011
Restaurante Eguiluz
Puntuacion: 5/5
Fecha: 22 Abril
Lugar: Calle del Perro, Casco Viejo de Bilbao.
Precio: 22€ por persona aprox.
Viernes Santo, no se debe comer carne. Bien, pues vais a ver.
Esta Semana Santa ya que no hemos salido de viaje porque la semana de pascua ya me va a tocar volver a mi querida Alemania, no estamos dando una serie de homenajes bien merecidos. Y esta vez para fomentar el turismo en Bilbao y que en Semana Santa abran los restaurantes (es una autentica pena ver gente en Bilbao y ver calles míticas vacías porque a algunos dueños de locales no les apetece abrir, tanta crisis no habrá señores) pues decidimos ir al Casco Viejo bilbaíno más vivo que nunca. Mucha gente, muchos locales abiertos, una gozada verlo así de bien.
Nos decantamos por el Restaurante Eguiluz, el típico bar familiar con restaurante en el piso superior, con una atención amable y casera y una comida excelente. Aquí tomé mi primer chuletón servido sobre brasas hace ya unos años, kilo-doscientos de pura carne.
Entramos y preguntamos si tenían mesa, y subimos al piso de arriba. La guapa camarera de contorneados ojos y un tímido tatuaje nos dió las cartas y nos dijo qué tenían de especial para hoy. Me miró como "estos son de fuera" al ver la bolsa de la cámara de fotos y al decir perretxikos añadió la coletilla de que son setas. También sé lo que es el begihaundi y esto no me lo explicó.Bueno, elegimos un menú de paella y solomillo de buey para mi y ensalada mixta y chuleta de ternera para mi acompañante. A esto venía lo del Viernes Santo.
La paella y la ensalada caseras y perfectas, en su punto. Estábamos sentados al lado de la cocina y vimos cómo ponían el solomillo en la plancha. A ver si aprenden el resto de restaurantes lo que es un maldito solomillo! Esto es un solomillo, esto! Un grosor del que el buey del que salió se sentiría orgulloso, un tamaño de carne sin igual, un So-lo-mi-llo, no una mierda de papel de fumar para el cual no necesito ni cuchillo.
La camerera de los ojitos tuvo que venir y cambiarnos de cuchillo y ponernos uno de sierra porque pensaba que nos estábamos dejando los dedos, a pesar de que el solomillo estaba tan jugoso que sólo había que pedirle por favor que se dejara cortar. Ni una gota de grasa en la carne, en su punto y sin pedirla si quiera. Aquí te ven la cara y saben cómo te gusta la carne. Además, en el menú, sólo ponía Solomillo de buey y luego de sorpresa te ponen patatas fritas y pimientos rojos.
Después de disfrutar comiéndome un buen pedazo de buey en Viernes Santo pedimos el postre, la típica tarrina helada de nata con sirope de chocolate.
Lugar de visita obligada en el Casco Viejo.
sábado, 9 de abril de 2011
Foster's Hollywood: El ex-convicto
Puntuacion: 3,5/5
Fecha: 9 Abril
Lugar: Max Ocio. Barakaldo.
Precio: 39€ para dos personas.
Una preciosa mañana de sábado, salir de inglés y a hacer compras. Y como se hace tardepues a comer fuera de casa un día más.
Aquí.... no,....aquí...., bah, tampoco. Pues aquí, en el Foster's. He hecho unas cuantas críticas del Foster's Hollywood ya, y para no repetirme hemos decidido pedir algo distinto y así poder comentar cosas nuevas. Además hoy hay historia adjunta, y de las buenas. Y de las truculentas.
Hemos llegado a la puerta, no había cola y nos han venido a atender rápidamente. Nos han sentado en una mesa en la que había un viento huracanado que hacía volar las servilletas y hemos preguntado a ver si podíamos cambiar de mesa. Han aceptado aunque un poco a regañadientes y hemos ido a sentarnos a una mesa con asientos acolchados donde no pegaba tanto el aire acondicionado. Como acababan de comer allí estaba sin recoger y no nos han dejado sentarnos hasta que no la han limpiado (pasar un trapo húmedo). También nos han comentado que igual tenían movida porque claro, si alguien pide sofá cuando está esperando en la puerta y les dicen que si pues luego pueden tener cristo si no se lo dan. Si, he puesto esa misma cara.
Bueno, nos hemos sentado y mientras estábamos mirando la carta se han sentado al lado dos chicos y una chica, típicos de Barakaldo.
Después de pedir una ración de Bacon & Cheese Fries, un El Ranchero y un "Beverly Hills" Chicken hemos empezado a enterarnos sin querer de partes de la historia de nuestros vecinos de mesa.
Resulta que a uno de ellos lo acababan de soltar hoy a la mañana porque ayer le detuvieron en una pelea. El pobre chaval pasaba por allí y se quedó mirando, y claro, le detuvieron y se ha pasado la noche en comisaría. Además los agentes no le dejaban explicarse, cada vez que se giraba para hablarles mientras le esposaban le increpaban que mirase hacia delante.
La novia de este, muy desconsiderada, no hacía más que pedirle dinero para llamar por una cabina, y el chaval tenía todas sus pertenencias confiscadas en comisaría y no tenia dinero "cash". El otro amigo (porque eso es un amigo) se ha ofrecido por supuesto a pagarles la comida, que por cierto ninguno de ellos ha sido capaz de dar más de un bocado a su hamburguesa. Al chaval se le veía tranquilo, yo creo que no es la primera vez que está en el lugar equivocado en el momento equivocado, pero claro, la vida es dura.
Ha contado también alguna mini-historia de los compañeros de celda, gente que habitualmente también ha sido observada por un tuerto y tiene cierta mala suerte de estar donde no debe.
Vaya, que este anuncio no es más que la cruda realidad:
De mientras nosotros nos comíamos nuestra comida, esto era como asistir a una cena-espectáculo, pero no era cena y el espectáculo era una historia narrada en clave de cani. Muy a lo "Princesas de barrio".
Las patatas con bacon y queso como siempre muy buenas, algunas turraditas y el queso bien fundido. No falla.
A continuación nos han servido El Ranchero, carne picada a la parrilla con patatas y un par de panes de ajo muy buenos. La carne estaba en su punto, era consistente, no la típica carne picada poco compactada. Bien hecha por el exterior, costaba hincarle el tenedor, pero estaba jugosa por dentro.
El "Beverly Hills" Chicken eran dos medallones de pollo con bacon, queso fundido y salsa barbacoa por encima, sabía exactamente igual que el bocadillo de pollo a la barbacoa del Krunch. Venía acompañado de arroz americano, muy bueno, y una ensalada normal y corriente. El pollo era un poco mazacote, y la mezcla con el bacon.... deja a cada animal campar a sus anchas hombre, que en la granja no les ves ahí a los pollos retozando con los cerdos y viceversa, aunque en Telecinco si. Lo malo es que te traigan el refill cuando has acabado de comer, ¿qué vas a ayudar a pasar ahora por la garganta, aire? La pepsi es para comer, durante la comida, no para después de comer. Y tampoco es que estuvieran hasta arriba de gente.
Por último, y a pesar de que estábamos hasta arriba, nos hemos comido una buena Chocolate Storm que nunca puede faltar si se va a un Foster's. Plato estrella.
Página web: www.fostershollywood.es
sábado, 2 de abril de 2011
Amume
Puntuacion: 3,5/5
Fecha: 1 Abril
Lugar: Máximo Aguirre 1, Bilbao
Precio: 12€ por persona.
El viernes ibamos con el tiempo más apurado de lo normal e ir a casa a comer suponía comer muy tarde, así que decidimos comer por Bilbao. Aparcamos el coche en el garage de la Plaza Euskadi y para no dar muchas vueltas nos fuimos al Amume.
Entramos y pedimos mesa para dos, la camarera se fue a preguntar y al volver nos dijo que pasarámos. El local no es demasiado grande pero tiene suficientes mesas. Una luz tenue, todo color café, muy tranquilo.
Nos sentamos y nos trajeron la carta del menú del día. Pedimos los dos lo mismo, Fideua (escrito por ellos como Fideguá) y Hamburguesa. Antes de pedir el segundo plato mi acompañante preguntó a ver cómo era el Lacón asado y con una voz tranquila y sosegada, de esas que te gustaría oir si te encuentras en silo de misiles que tiene activado el protocolo de autodestrucción, le explica que es jamón asado con patatas y pimientos.En dos minutos tenemos la fideua en la mesa, en el típico plato que parece un sombrero de campesino dado la vuelta. Quema. Esta muy rica, aunque los fideos gruesos a mi me sabían un poco a de sobre. No se, tenían ese sabor, que no es malo pero es extraño. Estoy convencido de que no eran de sobre, les saldría más caro que comprar pasta al por mayor, quizás fuera porque estaban calentado al microondas o yo que sé. Pero estaba buena la fideua.
Después vino la hamburguesa. Me recordó a una carne de hamburguesa que comí en mi reciente viaje a alemania, que por 1,20 euros te daban un bloque de carne picada del tamaño de un puño grande y que te lo comias sin más. Esto era un poco más pequeño, carne picada pero casera, no hamburguesa comprada ya hecha. Preguntó el camarero al tomarnos nota a ver cómo queríamos la carne y yo respondí "al punto". El cómo quieres hecha la carne es como lo de los entrecot, cada uno tiene un concepto totalmente diferente. Estaba más bien poco hecha y la carne de hamburguesa poco hecha... bueno, que uno se la come y está rica. Venía acompañada de patatas y una especie de salsa agridulce no tan fuerte como la de los restaurantes chinos pero que le daba un punto a la carne.
Por último, de postre había flan o fresas con nata. Pues fresas con nata. Bueno, con leche condensada pero que hacía las veces de nata.
Merece la pena para ir a comer, un trato amable y tranquilo. Como no veo que tengan página web pues no os queda otra que ir y probarlo.
Que aproveche.
martes, 29 de marzo de 2011
Las Tapas en Düsseldorf
Puntuacion: 4/5
Fecha: 27 Marzo
Lugar: Düsseldorf
Precio: 22€ aprox. por persona.
Bueno, primera crítica de un restaurante en el extranjero. Seguro que vendrán más.
Tocaba ir a Alemania por trabajo, y después de una semana realmente dura en la que comprobé que los alemanes están un poco sobrevalorados acerca de lo bien que trabajan llegaba el domingo y como no trabajábamos pues decidimos darnos un paseo por Düsseldorf, que nos quedaba a una hora de camino aproximadamente.
Allí después de tomarnos una buena jarra de cerveza mientras veíamos la carrera de Fórmula 1 (Petrvo está a tope) ya era hora de comer. Bueno, para los alemanes habia sido la hora de comer 2 horas antes y casi se acercaba su hora de cenar.
Teníamos intención de ir al famoso El Gitano pero en la "Calle de los 1000 bares" (habrá unos 200 y pico) había muchos otros lugares, de todas las clases y culturas, y en un callejoncito se juntaban unos cuantos restaurantes spanischen, así que nos decidimos por ir a Las Tapas, que estaba en frente de El Gitano.Nada más entrar te saludan en castellano y cuando ya ves la carta en castellano sabes que no tendrás problemas para pedir. No hemos tenido pegas con el idioma en toda la semana, nos haciamos entender en inglés o con signos. Y sabemos que para pedir comida el mejor idioma es el del dedo índice. Además a estas alturas ya sabía más alemán que cuando salí de aquí.
Decidimos pedir unos entrantes, patatas bravas cuya salsa no era brava ni picante, pimientos de padrón y pulpo a la gallega, además de las aceitunas especiadas que te sirven por cortesía. El pulpo en su punto, algo que no todos consiguen, y los pimientos sin gabardina y perfectamente fritos, ni mucho ni poco.
De segundo yo pedí un solomillo con salsa de mostaza y los otros dos que venían conmigo pidieron una mezcla de pescados (salmón y merluza). Cuando llegó mi plato vi un enorme y grueso solomillo cubierto completamente por una salsa amarilla y pensé "bua! esto va a ser mostaza de la fuerte, voy a llorar como un nene", corté un trozo y a la boca. Increíblemente suave la salsa, y el solomillo en su punto. Venía con una guarnición de espinacas, que allí las guarniciones son abundantes y si no comes toda la guarnición te preguntan a ver si no te ha gustado. Me gustó, pero las espinacas no son plato de mi devoción así que deje como la mitad.
No hubo postre porque estábamos llenos y el conductor andaba con gripe y quería irse para el hotel.
Página web (o eso creo): http://www.primolopez.de/las-tapas/restaurant.html
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