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domingo, 25 de mayo de 2014

Cervecera El Molino

Puntuación: 2,5/5
Fecha: 17 Mayo
Lugar: Arebeta Bidea 11, Berango
Precio: 42€ aprox.

Es sábado y vamos a cenar algo por ahí, después de pensar un poco nos decantamos por una cervecera. Y como nosotros otras decenas de personas, porque según llegamos allí y pedimos mesa para dos el camarero nos dice que tendremos una espera de entre 30 y 45 minutos. Era más o menos pronto y no teníamos prisa, y como ya estábamos allí.....pues decidimos pedir algo para tomar y esperar.
No sé muy bien por qué por allí se paseaban un par de parejas un tanto....sacados de MYHYV (que cómo será el programa que ni siquiera saben que las conjunciones, preposiciones y artículos se omiten en las siglas). Como no es un blog de crítica de moda lo dejaré pasar, pero tela con aquellas recauchutadas y demás canis y chonis.

Llevaríamos esperando como 20 ó 25 minutos cuando nos avisaron, después de que una mesa de seis personas no apareciese a su llamada.

Nos sentamos al lado de la chimenea de la entrada, y como hacía tiro al exterior y había corriente me moví de sitio. Tras decidir qué comer pedimos una ración de croquetas caseras, unas gambas al ajillo y un escalope y un cordón bleau de ternera.

Todo más o menos rápido, primero las croquetas seguidas de las gambas y por último los segundos platos. He de decir que con uno de los dos segundos platos para compartir entre los dos hubiera sido suficiente, las raciones son amplias. Además acompañan los platos con patatas y pimientos rojos.
Las gambas al ajillo estaban muy buenas, recomendables. Las croquetas pues ni bien ni mal, caseras y listo.

A mitad de comida, en el segundo plato, veo como una camarera subida en el escalón que separa la zona de barra del comedor mira al suelo fijamente y pone cara de asco. Los de la mesa de al lado se quedan mirando también, y un camarero con platos en las manos lanza lentamente el pie y se oye un visceral ccrrraaaacckksss. Una cucaracha. En mitad del comedor.
Me imagino que pasa hasta en las mejores familias, que cualquier restaurante decente puede tener una o dos cucarachas y más cuando tiene campas a su alrededor, pero no quiero verlas, ni oirlas crujir. Llamadme raro pero no me abre el apetito. Tampoco me dan arcadas pero entiendo que no es de muy buen gusto.

Dejando de lado el pequeño incidente, no pudimos acabar el segundo plato por estar llenos, y pedimos un postre para compartir. Una tarta de queso. Y nos trajeron una gelatina de tarta de queso, que no sabía a queso, y con una base de galleta compactada y maciza.

Al día siguiente llevé a Jurrus allí porque había quedado para comer después de una bonita visita a la concentración de clásicos de Plentzia; y la cervecera estaba aún más llena si cabe, con cola de gente por el exterior del local.

Página web: El Molino

sábado, 25 de agosto de 2012

Bar Coffee & Tea Capuccino: Cómo hacer la digestión completa entre platos

Puntuación: 0,5/5
Fecha: 17 Agosto
Lugar: Gordóniz 2, Bilbao
Precio: 18€ aprox. por persona

 Decidimos hacer una cena pre-fiestas de Bilbao, para ir animándonos. Quedamos a la tarde como muchos viernes y como habíamos visto a lo largo de la semana que íbamos a ser pocos para cenar decidimos ir al egipcio, donde 3 personas en la barra pueden cenar bien.

Fuimos hacia el bar para ver cómo andaba de sitio y vimos que habían colocado una terraza en el exterior por el tema de las fiestas, como muchos otros bares y restaurantes. Al ir a entrar para ver si podíamos reservar justo salían hablando de reservas y les solicitamos una mesa de 6 (dadas a mis dotes de prestidigitador sabía que habría una persona más) para las 21:45h. Id recordando las horas porque serán realmente importantes en el transcurso de la historia.
Como faltaba una hora para sentarnos a la mesa nos fuimos a tomar algo a otro bar. Esperamos allí a los dos que faltaban y cuando faltaban 10 minutos nos dirigimos allí.

Al llegar, puntuales, les recordamos nuestra reserva y nos sentamos. La terraza tendría unas 10 mesas, de 4 a 6 comensales todas ellas.

Tras 20 minutos parece que se acuerdan de que estamos en esa esquina y vienen a atendernos por primera vez. Habíamos estado hablando de qué pedir para compartir y demás así que no tardamos mucho en hacerlo. Pedimos también las bebidas. Unos 10 minutos después teníamos las bebidas en la mesa y seguíamos charlando. Pasados otros 10 minutos nos trajeron el primer plato que habíamos pedido. Era un plato frío, humus, con pan de pitta para huntar entre todos. Lo habíamos pedido para probarlo, no nos gustó demasiado, pero eso lo habíamos asumido ya que estábamos probando comida nueva. Este plato nos lo sirvieron pronto porque al ser frío no es más que echarlo en el plato, tienen en la barra recipientes con humus para servirlos rápidamente.

Tras una hora sentados en la mesa ya nos habíamos acabado la primera ronda de bebidas y sólo habíamos comido un plato de humus para 6 personas. Cuando ya nuestro enfado se empezaba a hacer notable y la camarera era la segunda vez que ponía cara de circunstancias y juntaba las manos pidiéndonos perdón, nos trajeron la siguiente ronda de platos. Habíamos pedido cada uno un plato, y como las pittas vienen cortadas en 4, podíamos compartirlas fácilmente. Nos trajeron sólo 3 de los 6 platos. Además también habiamos pedido dos platos del falafel que comimos la otra vez que debería haber llegado en esta remesa. Pedimos otra ronda de bebidas.

Con el hambre que teníamos acabamos con los 3 platos en un pis-pás y seguimos esperando. Serían ya las 23:10 cuando viene la camarera a recoger los platos y pregunta "bueno, ¿queréis postres?" a lo que respondimos "si, pero cuando acabemos de comer lo que nos falta todavía" y ella sorprendida nos preguntó a ver qué faltaba. Cuando le dijimos que faltaba más de la mitad de la cena dijo que "en seguida" nos lo traía todo.
Debe ser que los egipcios, como se guían por el Dios Ra y utilizan el sol para todo, al ser de noche los relojes de sol no funcionan con precisión y entonces la medida del tiempo no se hace tan exacta como se desearía. Total, que "en seguida" se convierte en media hora de espera.

Acabamos rápidamente con lo que nos traen, es como si no hubiéramos cenado nada. Nos traen una pitta de más, supusimos que era una pitta que ya echaría alguna otra mesa de menos o que algunos se habían hartado de esperar y les sobraba.
Ya hablabamos de qué decir a la hora de recibir la cuenta, aunque todavía faltaban los postres. En la carta aparecía que por el servicio en terraza se cobraba un 10%, entendíamos que nos condonarían ese 10% por que no se le podía llamar servicio a tener que esperar al transporte El Cairo-Bilbao para poder cenar unas pittas.

En los 10 minutos siguientes aparecieron la camarera y su hija un total de 5 veces a recoger todo lo de la mesa. Cada vez quedaban menos mesas con comesales en la terraza.
Alucinados por tanta atención repentina nos animamos a coger los postres, no sin ganas de preguntar primero cuánto iban a tardar ciertos postres, por si acaso.

4 coulants de chocolate, 2 trenzas y té del Rey. Fácil. El té no es más que hervir agua (unos de 5 minutos al nivel del mar, estando a más altitud herviría antes y a menos temperatura) y los coulants con 5-10 minutos en horno van que chutan, y si encima tiramos de microondas ni te cuento. 20 minutos. 20 condenados minutos en traer unos tristes postres. Que además nos los trajo una tercera camarera, yo creo que la camarera principal no se quería enfrentar a nuestras caras de desaprobación por decirlo suavemente.

Después de acabar los postres y con un hambre terrible después de haber digerido completamente toda la cena se acercaba el plato fuerte, la cuenta. La pedimos y nos la traen en menos de lo que tardas en contar hasta 10. Para esto sí se dan prisa. ¿Qué pasaría si ahora nos da a nosotros por tardar más de 3 horas en pagar la cuenta?

La analizamos detenidamente. No nos cobraron la pitta de más (sólo faltaba) pero sí que nos cobraban el 10% de servicio en terraza. Le comentamos a la camarera de buenas formas que después de tardar más de 3 horas en cenar no nos debería cobrar la terraza y ella nos comentó que el ayuntamiento les cobraba una pasta por la terraza para fiestas y que ese 10% no era por el servicio, era por el espacio. Aceptamos barco. Pero la camarera encima tiene la poca decencia de soltarnos "pero oye, habéis pedido postres y os podíais haber ido antes, no serán para tanto las 3 horas". Ahí, con dos cojones. Tardas 3 horas en darnos de cenar y cualquier plan que tuviéramos para después ya ha caducado, y encima la culpa es nuestra que nos pedirnos unos postres. Y ni oler las disculpas. Ni se le pasó por la cabeza pedir perdón por el lamentable servicio. Sólo añadió que claro, la cocina y el servicio van a distinto ritmo.
Pues si sabes que no puedes dar a basto a una terraza de 10 mesas cuando habitualmente casi te desborda el servicio en barra, no pongas una terraza. Nadie te obliga a ponerla. Pero claro, quieres ganar más dinero y pones una terraza pero no tienes capacidad para atenderla en condiciones. Mal negocio.

Viendo mi anterior crítica y ésta última saco la conclusión de que se puede ir a este sitio un día normal, pero ni se os ocurra, ni os lo planteéis, ir en fiestas de Bilbao porque la atención es y será pésima.

domingo, 22 de abril de 2012

Bar Coffee & Tea Capuccino

Puntuación: 4/5
Fecha: 21 Marzo
Lugar: Gordóniz 2, Bilbao
Precio: 15€ aprox. por persona

Pues como parece que vamos a quedar para salir pocos amigos les propongo ir a cenar y el amigo Haas comenta que quiere probar el "egipcio" así que hallá vamos.
Nuestro amigo Igortxo rechazó cenar con nosotros porque con una cena fuera de casa a la semana ya era suficiente para comer sano.

Segun llegamos vemos el panorama, lleno. Pero aún así decidimos entrar porque siempre nos lo encontramos igual.

El sitio no es muy grande, es más bien estrecho y lo más cómodo es comer en la barra, que está llena.

Miramos la carta y decidimos pedir dos Pitta Especial de pollo con verduras salteadas y una Pitta Shawarma (foto).

Para beber pedimos cerveza y nos ofrecen la cerveza libanesa que aceptamos con una simple mirada entre los tres.

Mientras esperamos a que se vacie algún hueco en la barra o nos den la comida, lo que antes ocurra, vemos que están dando el post-partido del Barça-Madrid. Unos señores de al lado gritan al marcar el Barça, lo curioso es que el partido había acabado media hora antes.

Les indicamos que no se sobresalten más porque el partido ha acabado, si se sorprendían tanto por el gol no se cómo no podían saber la hora a la que empezaba el partido, o que el tiempo de juego avanzaba extrañamente rápido por los cortes del resumen.

Se libraron un par de taburetes en la barra que ocupamos rápidamente. La comida todavía tardaría un buen rato. Es lo único malo, que tardan mucho en servir las pittas. De mientras disfrutamos de la rica cerveza que tan acertadamente nos han servido.
Nos las traen y enseguida apreciamos que puede que nos quedemos con hambre, así que tranquilamente empezamos a comer y pedimos que nos sugieran algo más para compartir. Nos ofrecen el Falafel.

La pitta especial de pollo contiene verduras salteadas y queso fundido. El pan de pitta está crujiente y es muy fino, no llena. El pollo es suave y está realmente bueno. La shawarma contiene carne asada, verduras y queso fundido.
No dejamos ni una miga en el plato y unos minutos después nos traen los Falafel, tres unidades de pequeños panes de pita estilo kebab con lechuga, tomate y una especie de mini-hamburguesa de garbanzos. Está muy buena y está bien para llenar el hueco que deja la pitta.

Por último decidimos coger algo de postre. Miramos la carta y pensamos en un par de tartas una de yogurt y otra de queso que nos costaría mucho diferenciar (y al camarero) y un bizcocho de chocolate con chocolate caliente en su interior. Nos recomendaron probar la "trenza" pero la dejamos para otro día. También nos invitaron a ver los postres en el local de al lado, La Canela, tetería-pastelería que compartía negocio con este local.

Nos trajeron de allí las tartas y el bizcocho y conseguimos diferenciar las tartas porque la de queso lleva los arándanos por encima.

Lo único no sano que cenamos fueron los siropes de las tartas, lo demás fue una comida ligera y muy buena.

Restaurante EntreMuseos

Puntuación: 3,5/5
Fecha: 21 Marzo
Lugar: Juan Ajuriaguerra 23, Bilbao
Precio: 16€ por persona

Sabado sabadete! Y como siempre, toca comer fuera. Este restaurante sustituye a la Gambrinus que había anteriormente. El local ha cambiado poco, un poco de pintura... et voilà, ya tenemos un nuevo local totalmente diferente.

Al entrar nos vamos acercando a la zona del comedor y al final de la barra preguntamos por una mesa para dos. Nos preguntan si tenemos reserva y mientras respondo que no miro al comedor vacío.
Nos sentamos y tenemos varias copias del menú impresas encima de la mesa, cogemos uno y pedimos Tagliatelle al huevo al ajillo y Espárragos trigueros con bacon y salsa de tomate de primero y Revuelto de pisto y Tacos de solomillo con curry amarillo de segundo.

Uno o dos minutos después ya tenemos los platos encima de la mesa, demasiado rápido. Tan malo es tardar horas en servir la comida como servirla sin darle tiempo al microondas a que haga "din".

Los espárragos trigueros parecen una ración escasa, 4 o 5 espárragos, una loncha de bacon y salsa de tomate. Los tagliatelle están al dente, quizá con demasiado aceite aunque no grasiento, un aceite con muy buen sabor.
Sin esperar demasiado nos traen el segundo plato. En este caso es el revuelto de pisto el que parece escaso pero no es así, y los tacos de solomillo una ración abundante.
El revuelto de pisto está bueno, es un plato fácil y barato y que es difícil hacer que quede mal. Los tacos de solomillo no tienen excesivo curry cosa que enmascara mucho el sabor de las comidas cuando se abusa de él. Los trozos de solomillo están bastante tiernos y jugosos y las patatas de acompañamiento muy buenas.

De postre pedimos una Ración de queso y una Tarta de chocolate de fresa y limón. El queso es algo fuerte, acompañado con nueces. La tarta de chocolate, no tenía nada de chocolate. Era un chocolate de fresa y limón, vamos una tarta con dos capas una de cada sabor, que estaba bastante bien.

domingo, 5 de junio de 2011

Bascook

Puntuacion: 4,5/5
Fecha: 4 Junio
Lugar: Barroeta Aldamar, 8. Bilbao
Precio: 32€ por persona aprox.
 
Sábado. Y que os puedo contar de qué hago un sábado que no sepáis ya. Pues eso, que toca salir a comer. Esto no se si se irá acabando porque claro, ya se acaban las clases de inglés los fines de semana y entonces tendré tiempo para comer en casa. Pero tranquilos, a comer fuera seguiré yendo.
Bueno, hay que probar algo nuevo y Bilbao tiene una gran oferta de restaurantes que hay que ir conociendo. Además hay que dejarse el dinero aquí y fomentar los restaurantes, las tiendas y el turismo de la ciudad. Si los comerciantes proponen cosas para fomentar el comercio, los consumidores también debemos poner de nuestra parte.
 
Y nos lanzamos a probar el Bascook. El interior tiene poca luz, da sensación de más intimidad y silencio. Como no teníamos reserva la chica de la entrada nos dijo que podíamos sentarnos en una mesa que había nada más bajar las escaleras, una especie de mesa alta con taburetes. Pues allí que nos sentamos, yo con vistas a la cocina. Me gustó mucho este punto, no ves directamente como se hace la comida pero si ves el ambiente y el movimiento que hay dentro.
La carta es muy original, prefiero que vayáis y la veáis vosotros. Lo más interesante de esta carta es que detrás tenemos un plano de Bilbao con zonas de tiendas y de restaurantes marcadas, muy útil.

Tienen tres tipos de cocina estilo verde, platos "de aquí" y cocina del mundo. Primero nos trajeron unos vasitos con gazpacho de apio. Curioso. Lo pruebas y no esta mal, pero tiene un ligero problema, y es que después de comer sigues saboreando ese gazpacho durante horas.
Nos explicaron como iba un poco la carta, el tema de los tres tipos de cocina, y pedimos para beber. El concepto de la bebida en ciertos lugares es peculiar. Botella de agua, grande o pequeña. No se como será la pequeña pero la grande era de un mísero litro. En otros países vale, pero aquí grande es grande, mínimo litro y medio. Y una copa de vino. Copa de cristal si, pero el vino no cubría ni el culín, como su fuera oro lo sirven. Tampoco es cuestión de tajarse, pero bueno, media copa o lo que es lo mismo, una copa llena hasta la mitad no estaría de más. 
Pedimos para compartir tempuras de huerta, mojo blanco + sal de pesto, que estaba muy bueno. Una tempura perfectamente hecha, ni mucha ni poca harina. El mojo era una salsa extraña que no sabría definir el sabor, le daba un buen punto, pero las verduras solas estaban muy bien.
Después pedimos unas hamburguesas de euskal txerri y un kebab de pato + pan rgayef y comino + teriyaki de tierra. Si, si lo lees no te lo comes. Los dos probamos de los dos platos por degustar un poco.
Las hamburguesas estaban muy tiernas, una carne picada suavemente, casi como si hubiera sido picada a mano, y se notaba que es carne de aquí. El Eusko Label se nota.
El kebab de pato pues bueno, pensad en un kebab con su pan de pita, sus salsas y demás. Pues todo lo contrario. Unas rodajas de carne de sabrosa carne de pato encima del pan impronunciable. Lo curioso es que tenía un ligero sabor a kebab, por el pan, pero no era el mismo pan desde luego.

Y es hora del postre. Yo pedí una tarta cheesecakeOreo + velo de arándano + helado de sake y mi acompañante unos miniMagnuns de toffenata, helado de macadamias y cristal de Px. Creo que los miniMagnuns hubieran estado mejor si el interior hubiera estado algo más frío, no helado pero si fresco. La tarta de queso sorprendentemente buena, las frutas del bosque eran un acompañamiento excelente.
Un trato excelente y muy amable, un lugar tranquilo y moderno al que ir a saborear comida no tan tradicional como en otros sitios.

Página web: www.bascook.com de la mano del cocinero Aitor Elizegi.
No muchas veces te puedes encontrar tantas fotos de restaurantes como de este, al menos no las había encontrado de otros. Fotos: Kebrantin.com, Viajar, comer y amar.com

Ein Prosit

Puntuacion: 4/5
Fecha: 3 Junio
Lugar: Plaza del Ensanche, 7. Bilbao
Precio: 27€ por persona aprox.

Unas semanas antes de la cena la novia de un amigo me comentó que quería darle una sorpresa porque el lunes de esta semana presentaba el proyecto y se convertía en Ingeniero. Quería llevarle a cenar y que sus amigos estuviéramos allí celebrándolo con él. Suerte que tienen algunos, a mi nadie me da sorpresas buenas, malas te las da cualquiera.
Bueno, a ella se le ocurrió que podíamos ir al restaurante del señor Hermann Thate que está situado en la misma calle que su famosa charcutería alemana.

Para darle la sorpresa quedamos en que ibamos allí media hora antes, nos tomábamos algo y les esperábamos sentados en la mesa. Y así fué. 
Llegamos y contra todo pronóstico no encontramos (yo al menos) a ningún dependiente alemán. Esto no es malo, pero le falta ese toque alemán que sólo los alemanes saben darle. ¿Y qué toque es ese? os preguntaréis. Pues vais a alemania y lo comprobáis. Se nota sobre todo al pedir una cerveza. Parezco muy insistente con el tema, pero de verdad, hasta que no te sirven una buena cerveza no abres los ojos y ves la mierda que te tomas aquí. Y digo mierda por la forma de servila.

Nos pedimos algo para beber, tres de nosotros pedimos una Paulaner pero se había acabado (¿previsión? ¡¿dónde?!) así que nos sacaron unas Franziskaner. Yo pensé "aaahhh, por fin... una cerveza como debe ser, como me la servían en allí..." Craso error amigo mio. Cometen el mismo error que en todos los bares y acaba teniendo la cerveza una espuma líquida que en 2 minutos ha desaparecido y tienes una cerveza alemana sin un ápice de espuma y oxidándose al aire. La próxima vez pido botellín que no va a quedar mucho peor. Pero como he dicho, esto parece que sólo lo saben hacer los alemanes.
Os juro que allí no se desperdiciaba ni una sola gota de espuma al tirar la cerveza, aquí puedes ver como cae un reguero de espuma líquida hasta que al camarero le parece suficiente.

Bueno, asumiendo que jamás encontraré un bar en el que entiendan lo que significa tirar una cerveza continuamos con la historia.
Allí estábamos casi todos reunidos a falta del dantzari esperando que dieran las 21:30h. Entramos y nos sentamos un cuarto de hora antes y ojeamos la carta mientras pedimos otra ronda. La carta parecía apetitosa, muchos platos y todos seguro que muy buenos. Más o menos habíamos decidido todos para cuando llegó la parejita. Su cara, ese poema. Cara de "pero que coño! qué hacen estos aquí y dónde está mi cena a solas con mi chavala!" Enhorabuena amigo, eres Ingeniero!
Después de unas risas y todavía con cara de asombro estábamos dispuestos a pedir. Éramos 9 y no me acuerdo de todos los platos, pero haré un esfuerzo.

Yo elegí un Lomo de ciervo acompañado de salsa de hongos y pasta fresca; alguien pidió un Entrecot al estilo argentino acompañado patata asada rellena y queso a las finas hierbas; otro pidió Codillo (no se cúal de los dos que aparecen en la carta); otro Pastel de carne con queso, huevo frito y patatas fritas; creo que  hubo Solomillo de venado acompañado de salsa de hongos, mango, arroz y surtido de verduras picadas finamente; y más que no recuerdo. También pedimos para compartir un par de raciones de surtido de salchichas (Frankfurt, Alfred y Especial al Curry acompañada de ensalada de patata) y un surtido de patés.

Trajeron primero los platos para compartir, cortamos las salchichas en rodajas y empezamos a comer. Las salchichas estaban muy buenas, en su punto. Fritas, que en otros sitios te las ponen cocidas y obviamente no es lo mismo.
Entre los patés servidos en una rodaja de tronco de árbol no se si habría 3 o 4 tipos, sólo se que estaban deliciosos. En general nos gusta el paté así que no duró mucho sobre la mesa.

Después de una espera (no se si larga o corta, estábamos de charla y el tiempo pasa) nos trajeron nuestros platos. Al llegar el codillo todos pusimos cara de asombro, semejante pieza que se iba a comer el amigo. El camarero no distinguía entre lomo de ciervo y solomillo de venado, porque eran la misma cosa según confirmó él al preguntar en la cocina. 
Muchos miramos con estupor nuestro plato al ver que el trozo de carne allí presente se ocultaba tímidamente entre la guarnición. Pequeño, pero sabroso, muy sabroso. Los que tenían entrecot tenían una buena pieza ante sus cubiertos.
Pr suerte, para cenar no se me hizo nada pesada la carne, era la cantidad justa para saciar pero no reventar. El solomillo de venado/lomo de ciervo estaba en su punto, esponjoso, la salsa de hongos suave y la pasta normal y corriente, no te esperas un plato de pasta italiano al dente y no te lo sirven.

Todos acabamos a gusto, unos con más cara de hambre que otros pero contentos porque la comida estaba buena. 
Y ahora venían los postres. Tartas de chocolate con y sin trufa, tartas de queso (me quedé con ganas, tenían una pinta excelente) y un limón helado que no tenían a pesar de que no le habían puesto la "N" (abreviatura de No). La tarta de chocolate... en el top 5. No se hacía empalagosa excepto por la nocilla que tenía encima, que se pegaba por toda la boca como si hubieras absorbido un bote de i-medio. Pero vamos, chocolatástica.

Para terminar hubo algunos que pidieron chupitos de Jagermeister que amablente fueron cortesía de la casa.

Después algunos marcharon a casa y otros proseguimos con la quedada en el Zen de la calle Henao tomándonos unos cacharros.

Página web: www.thate.com

sábado, 9 de abril de 2011

Foster's Hollywood: El ex-convicto

Puntuacion: 3,5/5
Fecha: 9 Abril
Lugar: Max Ocio. Barakaldo.
Precio: 39€ para dos personas.
 
Una preciosa mañana de sábado, salir de inglés y a hacer compras. Y como se hace tardepues a comer fuera de casa un día más.
Aquí.... no,....aquí...., bah, tampoco. Pues aquí, en el Foster's. He hecho unas cuantas críticas del Foster's Hollywood ya, y para no repetirme hemos decidido pedir algo distinto y así poder comentar cosas nuevas. Además hoy hay historia adjunta, y de las buenas. Y de las truculentas.
 
Hemos llegado a la puerta, no había cola y nos han venido a atender rápidamente. Nos han sentado en una mesa en la que había un viento huracanado que hacía volar las servilletas y hemos preguntado a ver si podíamos cambiar de mesa. Han aceptado aunque un poco a regañadientes y hemos ido a sentarnos a una mesa con asientos acolchados donde no pegaba tanto el aire acondicionado. Como acababan de comer allí estaba sin recoger y no nos han dejado sentarnos hasta que no la han limpiado (pasar un trapo húmedo). También nos han comentado que igual tenían movida porque claro, si alguien pide sofá cuando está esperando en la puerta y les dicen que si pues luego pueden tener cristo si no se lo dan. Si, he puesto esa misma cara.
 
Bueno, nos hemos sentado y mientras estábamos mirando la carta se han sentado al lado dos chicos y una chica, típicos de Barakaldo. 
Después de pedir una ración de Bacon & Cheese Fries, un El Ranchero y un "Beverly Hills" Chicken hemos empezado a enterarnos sin querer de partes de la historia de nuestros vecinos de mesa.
Resulta que a uno de ellos lo acababan de soltar hoy a la mañana porque ayer le detuvieron en una pelea. El pobre chaval pasaba por allí y se quedó mirando, y claro, le detuvieron y se ha pasado la noche en comisaría. Además los agentes no le dejaban explicarse, cada vez que se giraba para hablarles mientras le esposaban le increpaban que mirase hacia delante.
La novia de este, muy desconsiderada, no hacía más que pedirle dinero para llamar por una cabina, y el chaval tenía todas sus pertenencias confiscadas en comisaría y no tenia dinero "cash". El otro amigo (porque eso es un amigo) se ha ofrecido por supuesto a pagarles la comida, que por cierto ninguno de ellos ha sido capaz de dar más de un bocado a su hamburguesa. Al chaval se le veía tranquilo, yo creo que no es la primera vez que está en el lugar equivocado en el momento equivocado, pero claro, la vida es dura.
Ha contado también alguna mini-historia de los compañeros de celda, gente que habitualmente también ha sido observada por un tuerto y tiene cierta mala suerte de estar donde no debe.
 
Vaya, que este anuncio no es más que la cruda realidad:

De mientras nosotros nos comíamos nuestra comida, esto era como asistir a una cena-espectáculo, pero no era cena y el espectáculo era una historia narrada en clave de cani. Muy a lo "Princesas de barrio".

Las patatas con bacon y queso como siempre muy buenas, algunas turraditas y el queso bien fundido. No falla.
A continuación nos han servido El Ranchero, carne picada a la parrilla con patatas y un par de panes de ajo muy buenos. La carne estaba en su punto, era consistente, no la típica carne picada poco compactada. Bien hecha por el exterior, costaba hincarle el tenedor, pero estaba jugosa por dentro. 
El "Beverly Hills" Chicken eran dos medallones de pollo con bacon, queso fundido y salsa barbacoa por encima, sabía exactamente igual que el bocadillo de pollo a la barbacoa del Krunch. Venía acompañado de arroz americano, muy bueno, y una ensalada normal y corriente. El pollo era un poco mazacote, y la mezcla con el bacon.... deja a cada animal campar a sus anchas hombre, que en la granja no les ves ahí a los pollos retozando con los cerdos y viceversa, aunque en Telecinco si. Lo malo es que te traigan el refill cuando has acabado de comer, ¿qué vas a ayudar a pasar ahora por la garganta, aire? La pepsi es para comer, durante la comida, no para después de comer. Y tampoco es que estuvieran hasta arriba de gente.

Por último, y a pesar de que estábamos hasta arriba, nos hemos comido una buena Chocolate Storm que nunca puede faltar si se va a un Foster's. Plato estrella.

viernes, 25 de marzo de 2011

Churrascaría Brasileña

Puntuacion: 4,5/5
Fecha: 19 Marzo
Lugar: Max Ocio (Barakaldo)
Precio: 44,45€ para dos personas.
 
La última vez que fui al Foster's Hollywood de Max Center me fijé en este local. Me dije "tengo que traerme aquí al Diplomático, fijo que le gusta, se muere por la carne argentina".
Pues sigo teniendo pendiente ir con él a ese lugar, pero el sábado fui allí, porque casi todos los sábados acabamos comiendo fuera.
Nos ponemos a la cola, el local parece lleno. Hay tres chicos por una parte y una pareja por otra esperando y como la zona de espera es amplia se nos pone a la par una pareja que sólo diré que era extraña. Mesa para dos para la pareja, los chicos siguen esperando y nosotros, que éramos dos, deseando que se librara otra mesa. 
Va la pareja que se había puesto a nuestra altura y la tía le pregunta al camarero de la entrada a ver si había mesa para dos. Mi acompañante pensando que querían colarse le dijo educadamente "Oye, perdona, estábamos nosotros antes en la cola", a lo que la poligonera venezolana iletrada (extraña combinación, lo de poligonera y venezolana digo, porque chonis con algún estudio creo que...) respondió con la típica pose de háblale a la mano "ya lo shé, trankila eh? trankila! que no me pretendia colahr! estate trankila! joder como she poneh la peñah!" Biiieeeeeennn, demuestras que Darwin se equivocaba y que a pesar de miles de años los hay que no pueden evolucionar. A veces me pregunto por qué no habrá monos sueltos por la calle. Sí, van desnudos y te roban los paquetes de cacahuetes, pero ya. Tiene que haber de todo, si no ¿quién alimentaría al Gran Hermano? En fin. Para dar de comer a parte. Y efectivamente la siguiente mesa fue para nosotros.

Dejando a parte la regresión al zoo de Cabárceno, nos sentamos y nos vino la camarera para tomar nota de la bebida, recomendándonos una sangría de frutas tropicales que ambos rechazamos.

El local tiene buen ambiente, todos los que trabajan allí son brasileños, lo cual mantiene la temática del lugar. Sería raro encontrarse a un afroamericano trabajando en un chino, no es que no pueda, es que no pega, pues aquí igual.

Primero te traen una ensalada, unas patatas con un par de plátanitos fritos, un bol de arroz, otro de frijoles, y dos boles más pequeños uno con una especie de chimichurri y otro con farofa.


Te explican en un dialecto del portugués totalmente incomprensible qué hay que hacer con eso, tu asientes y te pones a comer. Y empieza el pase de modelos. 
El menú fin de semana es el Rodizio Gold Fin de semana. Hay que comentar que esto es estilo buffet, comes hasta que no puedas más. 
Y aparece el primer camarero con dos pinchos, uno con chorizos criollos y otro con muslitos de pollo. Y blandiendo un cuchillo tan grande como tu brazo te desliza uno de cada en el plato. Acabas y te quedas esperando y diciendo "bah, a este ritmo...." al de poco aparece otro, con una pieza de carne ensartada y te corta una lámina. No os puedo decir los tipos de carne que comí, porque habra como 17 carnes distintas y yo creo que comí 8, me da que no hacen todas las carnes todos los días porque no vi todos los tipos de
Alcatra

carne dando vueltas por ahí.

Tontamente te encuentras que te estás comiendo un tipo de carne, tienes otro esperando en el plato y te vienen a servir un tercero. ¡Y eres incapaz de negarte a más! Pero saben cuándo parar.
Hay un momento en el que llevas 10 minutos sin que revoloteen las caderas de vaca y los lacones a tu alrededor y es ese momento de reflexión en el que tienes dos caminos a tomar: 1) Muerte y autodestrucción: sigues comiendo carne desenfrenadamente y ya te despertarás en algún hospital; y 2) Te retiras como un hombre que conoce sus límites (porque acabas de descubrirlos) y pasas a los postres.
El camino que tomé es obvio. Que no!! que decidí retirarme!

Durante la comida además de pasar ofreciéndote carne, te ofrecen verduras a la parrilla, e incluso hay un chico paseándose con una bandeja con todo lo necesario para preparar Caipirinhas, que seguro que están increíbles, aunque no lo comprobamos. La próxima vez.
Después aparece el mismo camarero que estaba en la entrada con una bandeja con muestras de postres. 5 copas de mousses de chocolate, de maracuyá, de frutas de nosedonde..... y 3 tartas, de chocolate, flan de frutas, etc. Pedimos una copa de mousse de chocolate para mi y una tarta de chocolate para mi acompañante.
Mucho chocolate, yo no se si es que había llegado a mi límite físico de ingestión de comida pero me costaba comerme la mousse. Era algo espesa, consistente, dulce y chocolateada, con virutas de chocolate por encima. Probé también la tarta y estaba muy buena, quizá mejor que la mousse, tenía más variedad de chocolates y no se hacía tan monótona.

Al final, te levantas cargando con tu estómago y parte de los pulmones llenos de comida y vas a la barra a pagar. 
Te tiene que gustar MUCHO la carne para ir allí, no vale con que te guste un poco. Más que nada porque no vas a comer otra cosa que no sea carne, carne y carne.
 
Página web: www.brasaylena.com

Nota: Esta entrada ha sido retrasada hasta este viernes por una petición personal, para que un amigo pueda ir allí sin conocer nada del sitio y sea una sorpresa.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Foster's again: Siempre nos echamos unas risas.

Puntuacion: 5/5
Fecha: 24 Febrero
Lugar: CC Artea
Precio: 16 euros por persona

Viernes noche, nos vamos 6 amigos a cenar, y el lugar elegido es el Foster's de Artea, porque el Krunch estaba lleno. 
Fuimos en dos coches, no se muy bien por qué el segundo coche llego más tarde, la cosa es que yo no tuve que esperar. Así que empezaba bien la cosa, cero esperas.
Llegamos y el resto ya estaban sentados, y nada más sentarnos apareció la camarera con nombre de princesa Disney pero en dialecto choni. Eso si, muy muy simpática. Así da gusto.

No recuerdo las hamburguesas que nos comimos, lo que si recuerdo es que fue especialmente divertido porque ninguno escuchaba bien lo que los otros decían y se produjeron confusiones que llegaban a asustar.
Pedimos 2 raciones de patatas deluxe de entrante, que parece que no pero llenan bastante. 
Yo pedí una Director's Choice mediana. Cuando pides en el Foster's parece que estas en un concurso de pregunta-respuesta rápidas, de tipo pim-pam!
-"Carne: Muy hecha, al punto, poco hecha"
-"Al punto"
-"Ensalada o patatas"
-"Ensalada"
-"Salsa tal o cual"
-"Tal"
Todo esto en 5 segundos, y así 6 veces.
Recuerdo que un amigo eligió una Philadelphia Onion Burguer que estuvo a punto de regurgitar porque no debía ser gran cosa.
Estábamos todos a reventar, pero aún así me animaron a comer una deliciosa Storm Chocolate, y yo no fui capaz de negarme. 
De ella probaron un par de amigos que yo creo que se quedaron con ganas de más, pero el estómago no les deba para ello.
Volveremos...

domingo, 20 de febrero de 2011

Lo más de lo más

Puntuacion: 4/5
Fecha: 20 Febrero
Lugar: Colón de Larreategui, 11. Bilbao
Precio: 16€ por persona.

Llega el sábado y es hora de comer, por supuesto como andamos con el tiempo justo pues comemos fuera de casa. Me llevan a un sitio del que había oído hablar pero nunca lo había ubicado porque está en la entrada de una galería.

Entramos a un sitio pequeño, acogedor de unas 8 o 10 mesas. Suena R&B del bueno, del procedente de Nueva Orleans, en el canal de música de Imagenio. El lugar está muy bien ambientado, tiene unos tocadiscos a la entrada, discos de vinilo y fotos de cantantes como Elvis colgadas de la pared, pero sin recargar mucho.

Había una pareja esperando, enseguida les colocan en una mesa y no tardan en ponernos a nosotros en otra. Suerte quizás.
La camarera no para de moverse por el pequeño restaurante, de un lado para otro. Ya hace kilómetros ya.
Pedimos de primero Pasta con langostinos y Risotto con Foie, y de segundo Lomos de salmón y Ventresca de Bonito.
Probé el risotto y estaba muy bueno, la pasta fetuccini tenía un sabor extraño, que no malo, quizá un pelín fuerte. En el segundo plato probé también un poco de ventresca, deliciosa. El salmón estaba muy rico, suave, nada fuerte como suele estar el salmón "barato". El lomo de salmón tenía una parte un poco más gruesa que el resto y estaba un poco menos hecha que lo demás pero no hizo de menos al resto.

Por último los postres, caseros, así que suponemos que buenos. Pedimos tartas de chocolate. Nos traen una ración normal de una tarta de chocolate muy sabrosa, no demasiado dulce y empalagosa. Tenía pinta de que la misma base servía para las tartas de queso y las de chocolate y luego sólo cambiaban la parte correspondiente. Parecían las típicas tartas de alféizar de ventana.

La atención fue muy buena, no tuvimos que esperar más de 5 minutos entre platos. Me gustó mucho.

Página web: www.restaurantelomasdelomas.com

domingo, 6 de febrero de 2011

Foster's Hollywood, llevando a una amiga a conocer sitios nuevos

Puntuacion: 3/5
Fecha: 5 Febrero
Lugar: Artea (Leioa)
Precio: 18€ aprox. por persona.
 
A cenar con una amiga que no conocía el Foster's y que como nos había oído hablar muy bien de él pues quería probarlo. Y yo ¿cómo me iba a negar? Imagino que diciendo que "no", pero yo quería ir también.
 
Llegamos a Artea y después de aparcar entre dos coches cuyos dueños habían aparcado muy muy pegaditos a las rayas subimos a la parte de arriba donde están los restaurantes y los cines. Mucha gente.
Vamos al Foster's intentando sortear gente y nos ponemos a la cola. 
-" Hola".
-"Hola. Mesa para dos?"
-"Uyyy, igual tenéis que esperar un poquito"
-"Y, ¿cuánto es un poquito?" -aquí se nota nuestra vena de ingenieros, siempre intentando definir y acotar las cosas.
-"Pueeees....., dime nombre y te apunto".
 
Nos fuimos a dar una vuelta por el centro y volvimos a esperar en la puerta. Un rato largo de espera, pero es que estaba lleno.
Al de 15 minutos nos invitan a pasar, a nosotros, a una pareja y a un grupo de 4. Nos sientan en uno de los sitios que a mi nunca me gusta, en el puto-medio. Me gusta estar tranquilo, apartado y comer sin gente rodeándote 360º. Pero tal y como estaba el asunto no podíamos elegir. 
 
Tardaron en venir a tomarnos nota... qué se yo, otro cuarto de hora. Estaban desbordados pero si tienes un panorama similar todos los fines de semana ya deberías saber manejarlo, creo yo.

Nos toman nota, aquello parece un concurso de pregunta-respuesta de velocidad:

-"Que queréis?"
-"Una Mediterranean Burguer y una Cheeseburguer mediana"
-"Patatas o ensalada"
-"Ensalada"
-"Con col o con nosequé"
-"Nosequé"
Esto para cada hamburguesa.
Y... otros 20 minutos. Pero bien acompañado y con buena conversación se pasan rápido.
 
Y de repente nos traen unas ¿costillas? No, no habíamos pedido costillas. La camarera con cara de "me estas vacilando?" se las lleva y al de un rato aparecen nuestras hamburguesas, una Cheeseburguer mediana para mi y una Mediterranean Burguer para mi acompañante. Muy ricas, la carne tal y como la habíamos pedido y con muy buen sabor.
Hora de pedir los postres. En mi mantel estaban 3 tartas fotografiadas así que le sugerí a mi amiga que si quería una de esas 3 podíamos evitar que nos trajeran la carta de postres y tardaran aún más.
Aceptó y pedimos una New York Cheese cake para ella y por supuesto una celestial Chocolate Storm para mi.

Parecía que estaban criando a la gallina que iba a poner el enorme huevo con el que iban a hacer nuestras tartas. En fin, ya siendo las 23:30 de la noche (habiamos llegado allí sobre las 22-22:15h) nos trajeron los postres y otra vez me quedo sin palabras. Qué tarta Dios mío, qué tarta!

Los dos estábamos contentos con nuestros postres y ya acompañados de un tercero que vino justo al final para hablar con nosotros pedimos la cuenta y salimos bien cenados.

Página web: www.fostershollywood.es

lunes, 24 de enero de 2011

Ribs SteakHouse

Puntuación: 5/5
Fecha: 13 Noviembre
Lugar: MegaPark Barakaldo
Precio: 60€ para dos personas

Primero alguien podrá decir "jo, que caro!" y yo os diré "NO!". No, porque pagar por comer bien nunca duele. Duele cuando pagas mucho por una minucia de comida llamada "degustación" o cuando pagas por una comida que hasta un mono con un solo brazo y acné juvenil sería capaz de hacer.

Dando vueltas por la zona el citado día para recoger el regalo de MegaPark por tener tarjeta Vip y celebrar mi cumpleaños por esas fechas, nos dieron las cuatro de la tarde. Y como teníamos un hambre atroz decidimos que era hora de comer algo.
De repente y como si de la novela de Homero se tratase en las que las sirenas atraían a los marineros, un fuerte y embriagador olor a carne a la brasa me arrastraba hasta su origen. Y allí estaba. Una franquicia de Ribs, un steakhouse con un aire muy yankee.

Entras y te atiende una señorita vestida de cowgirl (que no chica-vaca) con su sombrero tejano y acento andaluz. Este local si que está bien ambientado. Hay escupideras con cacahuetes, un barril lleno de cacahuetes, carteles, sombreros, señales, y todo tipo de cosas americanas colgadas de las paredes.
Todo muy muy americano, me encanta. Nos sientan en una mesa y nos traen la carta, la podéis consultar en su página web. Refrescos ilimitados como viene siendo habitual en estos sitios.



Como eramos dos (y no conocíamos el tamaño de las raciones) pedimos unos nachos con queso y un Country Combo, que con ese nombre no podía fallar.

Nos trajeron los nachos y... nachos con queso, y frijoles, y pimientos, y guacamole, y tomate, y.... pero cuanta guarnición! Empezaba bien la cosa.

Y el plato estrella, el Country Combo:


 En la foto parece menos de lo que es en realidad.



Lo que pasó después os lo podéis imaginar (cambiad cordero por cerdo):


En fin, las costillas más deliciosas que me he comido jamás. Y bueno, incluye dos tipos de costillas de cerdo, alitas de pollo, patatas deluxe, una especie de ensalada, salsa barbacoa, mazorcas de maiz. Impresionante.
Esto si que fue llenar el buche y no sobre lo que nos advirtió la del Foster's Hollywood.

Después de semejante pitanza vinieron a ofrecernos el postre. Pocas veces me he negado yo a tomar postre y esta no iba a ser una de esas veces. Y menos después de ver la carta. Pedimos una Tarta de chocolate + bola de helado y un Molly de chocolate + bola de helado. Suculentos. Sin llegar al nivel de la Storm Chocolate del Foster's pero ahí ahí.

Cuando pedimos la cuenta ni miré el precio, la camarera se llevó la tarjeta de crédito y cobró lo que se merecía esa comida.

En otra ocasión fuimos los amigos allí y comimos hamburguesas (yo una Bacon Cheese Burger) y sandwiches, para mi gusto muy rica también.

Altamente recomendable para mi gusto.

Página web: www.ribs.es

domingo, 23 de enero de 2011

Foster's Hollywood

Puntuacion: 4/5
Fecha: 15 Enero
Lugar: Max Ocio (Barakaldo)
Precio: 45€ aprox. para 2 personas

Para empezar quería hacer una crítica buena así que os pongo una de las mejores visitas de al menos este mes.

Es la típica cadena de restaurantes. Está muy bien ambientado con temática cinematográfica (posters de películas, cosas con forma de lata de película, etc.) y una estética muy cuidada.

Esperas en la cola de la entrada a que te atiendan y te busquen un sitio. Por suerte nos tocó sentarnos en una mesa que estaba un poco apartada del centro del restaurante, mucho menos bullicio y mas tranquilidad para degustar. Y si vas a comer costillas puedes "disfrutarlas" a gusto (hasta chuparte los dedos).
Una vez sentados te acercan la carta y te preguntan qué deseas beber (refrecos ilimitados). La carta también tiene forma de fotograma de película, como decía, bien ambientado.

Miramos la carta y por casualidad veo Para compartir. Y lo de después llamó mi atención. Incluía un costillar National Star Ribs (medio para cada uno), aros de cebolla, alitas de pollo, fingers de queso, una hamburguesa 1/4 de libra para cada uno y patatas fritas. Pintaba bien. La camarera (simpática) nos advirtió "Hmmm, no vais a poder con todo...". Perdona guapa, si quieres apostamos.

Tardaron unos 10 minutos en servirnos y empezaron trayendo los entrantes, en un abrir y cerrar de ojos acabados. Y tras otros 5 minutos el costillar y las hamburguesas. Muy rico, una carne jugosa y que no había que arrancar cual buitre del hueso. Acompañado con una deliciosa salsa barbacoa solo comparable a la Hunters que se vende en el Corte Inglés. Las hamburguesas te dejaban elegir entre los tipos que tienen y elegimos las Director's Choice, las más completas. También muy sabrosas aunque el costillar había dejado el listón bastante alto.
Pudimos acabar la comida sin problemas, tampoco era como para llevarse las manos a la cabeza. Vuelve la camarera:
-"¿Desean postre?"
-"Si, gracias."
y nos hacen entrega de una carta más pequeña que la primera. Pasar un par de páginas y..... 
-"Queremos una Chocolate Storm y una New York Cheese cake".
Y cinco minutos después....
Sólo puedo decir que la tarta de chocolate era SUBLIME. Que sensación en el paladar! Era una cantidad inmensa de chocolate, pero de un chocolate suave que no se hacía para nada empalagoso. Creo que hacía mucho que no probaba algo tan suculento como esa tarta. La tarta de queso estaba deliciosa, pero la de chocolate..... estoy llenando de babas el teclado. Tanto que me dieron ganas de preguntar a ver si vendían la tarta entera para llevar. Iré alguna tarde únicamente a merendar una tarta de esas.

Al acabar y pensar "esta tarta sabe igual que el mismísimo cielo" pedimos la cuenta y nos cobraron unos 45 euros aprox (podéis sumarlo de la carta de la página web). 
He de decir que merece la pena pagar ese precio por esa comida, he pagado más en sitios peores.

Espero que si vais disfrutéis mucho.