Puntuación: 3,5/5
Fecha: 21 Marzo
Lugar: Juan Ajuriaguerra 23, Bilbao
Precio: 16€ por persona
Sabado sabadete! Y como siempre, toca comer fuera. Este restaurante sustituye a la Gambrinus que había anteriormente. El local ha cambiado poco, un poco de pintura... et voilà, ya tenemos un nuevo local totalmente diferente.
Al entrar nos vamos acercando a la zona del comedor y al final de la barra preguntamos por una mesa para dos. Nos preguntan si tenemos reserva y mientras respondo que no miro al comedor vacío.
Nos sentamos y tenemos varias copias del menú impresas encima de la mesa, cogemos uno y pedimos Tagliatelle al huevo al ajillo y Espárragos trigueros con bacon y salsa de tomate de primero y Revuelto de pisto y Tacos de solomillo con curry amarillo de segundo.
Uno o dos minutos después ya tenemos los platos encima de la mesa, demasiado rápido. Tan malo es tardar horas en servir la comida como servirla sin darle tiempo al microondas a que haga "din".
Los espárragos trigueros parecen una ración escasa, 4 o 5 espárragos, una loncha de bacon y salsa de tomate. Los tagliatelle están al dente, quizá con demasiado aceite aunque no grasiento, un aceite con muy buen sabor.
Sin esperar demasiado nos traen el segundo plato. En este caso es el revuelto de pisto el que parece escaso pero no es así, y los tacos de solomillo una ración abundante.
El revuelto de pisto está bueno, es un plato fácil y barato y que es difícil hacer que quede mal. Los tacos de solomillo no tienen excesivo curry cosa que enmascara mucho el sabor de las comidas cuando se abusa de él. Los trozos de solomillo están bastante tiernos y jugosos y las patatas de acompañamiento muy buenas.
De postre pedimos una Ración de queso y una Tarta de chocolate de fresa y limón. El queso es algo fuerte, acompañado con nueces. La tarta de chocolate, no tenía nada de chocolate. Era un chocolate de fresa y limón, vamos una tarta con dos capas una de cada sabor, que estaba bastante bien.
Si hay una cosa que además de ser necesaria para vivir nos llena de placer es la comida. Creo que compartir esos lugares es lo mejor que podemos hacer para disfrutar comiendo.
domingo, 22 de abril de 2012
sábado, 7 de abril de 2012
Pita Kebab
Puntuación: 0/5
Fecha: 30 Marzo
Lugar: CC Artea
Precio: 6€ aprox. por persona
Bien, he aquí el primer lugar con un cero absoluto, un cero de esos que sólo una calculadora logarítmica solar con teclas para cegatos consigue, un cero exacto. El pita kebab de Artea.
El año pasado acudí a este lugar regentado en aquellos días por otro par de individuos, más auténticos y más eficientes. Servían el kebab en plato, gran cantidad y buena calidad, y sobre todo rapidez. Pero los tiempos cambian. Y cambian a peor.
El viernes quedamos para tomar algo en el puerto y después de tomar una mierda de cocacola sin burbujas y con sabor a piscina, y de que el camarero entienda por "vaso de agua" un cubata de barceló-cola, fuimos a comprar unas cosas para cenar al día siguiente y de paso a cenar por allí. Todo lleno, lo que menos el kebab (haced caso a las masas...) y fuimos allí recordando aquel otro día en el que cenamos bien. Pues bien, cogemos una mesa libre y dejamos al cojo allí mientras jurrus y yo nos vamos a pedir.
Dos tipos atendiendo, ni turcos ni nada. Estaban atendiendo a dos personas antes de nosotros en la cola y estos ya parecían desesperados. Al de un buen rato amenizado por la conversación por whatsapp con nuestro amigo impedido les dan su cena a los que estaban esperando y llega el momento de cobrarles, toda una odisea. Entre que el tipo de la caja no había hecho una suma en su vida y que no tenía cambios.... prefiero no seguir y no faltar al respeto a nadie.
Les toca a los siguientes, justo delante de nosotros. Otra media hora de espera. Que lentitud!! pero que no es tan difícil!! Que en el kebab de Pozas sirven un kebab cada 30 segundos y aquí están media hora para hacer uno!! Y faltaba cobrarles, claro.
Bien, nos toca.
- "Hola, 2 kebab de cordero y uno mixto".
- "Estooo... cordero no, ternera".
Ternera, ternera,... de toda la vida han sido de cordero, seguro que en otros kebab la ternera es sagrada y por eso no la sirven. - "Bien, pues ternera".
- "Vale, entonces uno de ternera y uno mixto".
Ni sumar, ni oir, este chaval no ha visto ni de lejos un colegio.
- "NO! Dos de ternera y uno mixto". Ordenes sencillas y cortas, y faltaba el collar eléctrico.
Las instrucciones escritas en su papel fueron: "2 K + 1 M". Toda la conversación se resume en eso.
Media hora después, ya llevamos... más tiempo del que me hubiera gustado perder allí. Nos sirven los tres kebab y como ya nos habían dado las bebidas solo faltaba pagar. Eran dos tíos, entre los dos sólo atendían un pedido y encima me tiene que preguntar qué hemos pedido para beber. A este tío había que meterlo en una caja y echarlo en mitad del desierto. "Dos coca-colas y un agua" y entrego un billete de 20 euros. Le contesto que no tengo cambios y le veo que encima se anda pensando las vueltas cuando la caja registradora te hace esos cálculos desde hace años.
Ya de vuelta en la mesa y haciendo que les piten los oidos a estos dos mendrugos nos comemos el dichoso kebab que ni fú ni fá y nos piramos para no tener que volver jamás no sin antes dar gracias de que no hemos ido detrás de un grupo de 7 personas a pedir, seguro que cerraron el centro comercial antes de que les sirvieran la cena.
P.D.: Por lo menos no nos sentó tan mal como a estos: http://nikonako.blogspot.com.es/2007/11/el-pita-kebab-no-mola-una-mierda.html
Fecha: 30 Marzo
Lugar: CC Artea
Precio: 6€ aprox. por persona
Bien, he aquí el primer lugar con un cero absoluto, un cero de esos que sólo una calculadora logarítmica solar con teclas para cegatos consigue, un cero exacto. El pita kebab de Artea.
El año pasado acudí a este lugar regentado en aquellos días por otro par de individuos, más auténticos y más eficientes. Servían el kebab en plato, gran cantidad y buena calidad, y sobre todo rapidez. Pero los tiempos cambian. Y cambian a peor.
El viernes quedamos para tomar algo en el puerto y después de tomar una mierda de cocacola sin burbujas y con sabor a piscina, y de que el camarero entienda por "vaso de agua" un cubata de barceló-cola, fuimos a comprar unas cosas para cenar al día siguiente y de paso a cenar por allí. Todo lleno, lo que menos el kebab (haced caso a las masas...) y fuimos allí recordando aquel otro día en el que cenamos bien. Pues bien, cogemos una mesa libre y dejamos al cojo allí mientras jurrus y yo nos vamos a pedir.
Dos tipos atendiendo, ni turcos ni nada. Estaban atendiendo a dos personas antes de nosotros en la cola y estos ya parecían desesperados. Al de un buen rato amenizado por la conversación por whatsapp con nuestro amigo impedido les dan su cena a los que estaban esperando y llega el momento de cobrarles, toda una odisea. Entre que el tipo de la caja no había hecho una suma en su vida y que no tenía cambios.... prefiero no seguir y no faltar al respeto a nadie.
Les toca a los siguientes, justo delante de nosotros. Otra media hora de espera. Que lentitud!! pero que no es tan difícil!! Que en el kebab de Pozas sirven un kebab cada 30 segundos y aquí están media hora para hacer uno!! Y faltaba cobrarles, claro.
Bien, nos toca.
- "Hola, 2 kebab de cordero y uno mixto".
- "Estooo... cordero no, ternera".
Ternera, ternera,... de toda la vida han sido de cordero, seguro que en otros kebab la ternera es sagrada y por eso no la sirven. - "Bien, pues ternera".
- "Vale, entonces uno de ternera y uno mixto".
Ni sumar, ni oir, este chaval no ha visto ni de lejos un colegio.
- "NO! Dos de ternera y uno mixto". Ordenes sencillas y cortas, y faltaba el collar eléctrico.
Las instrucciones escritas en su papel fueron: "2 K + 1 M". Toda la conversación se resume en eso.
Media hora después, ya llevamos... más tiempo del que me hubiera gustado perder allí. Nos sirven los tres kebab y como ya nos habían dado las bebidas solo faltaba pagar. Eran dos tíos, entre los dos sólo atendían un pedido y encima me tiene que preguntar qué hemos pedido para beber. A este tío había que meterlo en una caja y echarlo en mitad del desierto. "Dos coca-colas y un agua" y entrego un billete de 20 euros. Le contesto que no tengo cambios y le veo que encima se anda pensando las vueltas cuando la caja registradora te hace esos cálculos desde hace años.
Ya de vuelta en la mesa y haciendo que les piten los oidos a estos dos mendrugos nos comemos el dichoso kebab que ni fú ni fá y nos piramos para no tener que volver jamás no sin antes dar gracias de que no hemos ido detrás de un grupo de 7 personas a pedir, seguro que cerraron el centro comercial antes de que les sirvieran la cena.
P.D.: Por lo menos no nos sentó tan mal como a estos: http://nikonako.blogspot.com.es/2007/11/el-pita-kebab-no-mola-una-mierda.html
Ubicación:
Barrio de Peruri, 48940 Leioa, España
sábado, 11 de febrero de 2012
Restaurante Atea
Puntuación: 1,5/5
Fecha: 10 Febrero
Lugar: Paseo Uribitarte, 4. Bilbao
Precio: 18€ aprox. por persona
Nada más llegar de otro par de semanas fuera quería comer en Bilbao y decidimos ir al restaurante Atea. Siempre que he ido a intentar preguntar para reservar o he pasado por delante lo he visto cerrado, pensaba que no abrían nunca, pero el otro día estaba abierto y entramos.
Nos preguntaron si teníamos reserva y respondimos que no mientras veíamos que apenas había tres mesas llenas y supusimos que no habría problema. Nos sentaron en una mesa y pedimos que nos sirvieran lo que parecía el menú del día, la Fórmula 3 tiempos, que cada día cambia y no pone en ningún sitio lo que es, te lo cuentan ellos.
Nos trajeron unos "pintxitos" de merluza a la romana, crema de puerro y taco de salmón con mayonesa de eneldo. Sabores extraños pero comestibles. A la vez te traen el primer plato, sopa de pescado. No estaba mal pero como tenía almejas y tengo cierta aprensión a las txirlas porque en varias ocasiones me han causado indigestión pues la comí con algo de recelo.
Por último nos trajeron el muslo de pollo asado. Lo que no te dicen es que tiene más sal que el Mar Muerto. Comer un pedazo y al instante se te seca y cuartea la boca, es como lamer un taco de sal con sabor a pollo. Llega un momento que a mitad del plato empiezas a notar la sal en el estómago y te tiemblan las manos por el excesivo contenido salino del pollastre. No me acabé el plato, y no suelo dejar comida en el plato.
De postre nos dieron un Milhojas de naranja, que estaba bien aunque soy incapaz de comerme un milhojas sin convertirlo en un millón-hojas.
Parece que tiene mucha fama el restaurante, y en un panfleto de la mesa aparece incluso una mención a que el concinero tiene medidas anticrisis (no será en este restaurante). Se come mejor y más barato en muchos otros sitios de Bilbao.
Página web: http://atearestaurante.com/
Fecha: 10 Febrero
Lugar: Paseo Uribitarte, 4. Bilbao
Precio: 18€ aprox. por persona
Nada más llegar de otro par de semanas fuera quería comer en Bilbao y decidimos ir al restaurante Atea. Siempre que he ido a intentar preguntar para reservar o he pasado por delante lo he visto cerrado, pensaba que no abrían nunca, pero el otro día estaba abierto y entramos.
Nos preguntaron si teníamos reserva y respondimos que no mientras veíamos que apenas había tres mesas llenas y supusimos que no habría problema. Nos sentaron en una mesa y pedimos que nos sirvieran lo que parecía el menú del día, la Fórmula 3 tiempos, que cada día cambia y no pone en ningún sitio lo que es, te lo cuentan ellos.
Nos trajeron unos "pintxitos" de merluza a la romana, crema de puerro y taco de salmón con mayonesa de eneldo. Sabores extraños pero comestibles. A la vez te traen el primer plato, sopa de pescado. No estaba mal pero como tenía almejas y tengo cierta aprensión a las txirlas porque en varias ocasiones me han causado indigestión pues la comí con algo de recelo.
Por último nos trajeron el muslo de pollo asado. Lo que no te dicen es que tiene más sal que el Mar Muerto. Comer un pedazo y al instante se te seca y cuartea la boca, es como lamer un taco de sal con sabor a pollo. Llega un momento que a mitad del plato empiezas a notar la sal en el estómago y te tiemblan las manos por el excesivo contenido salino del pollastre. No me acabé el plato, y no suelo dejar comida en el plato.
De postre nos dieron un Milhojas de naranja, que estaba bien aunque soy incapaz de comerme un milhojas sin convertirlo en un millón-hojas.
Parece que tiene mucha fama el restaurante, y en un panfleto de la mesa aparece incluso una mención a que el concinero tiene medidas anticrisis (no será en este restaurante). Se come mejor y más barato en muchos otros sitios de Bilbao.
Página web: http://atearestaurante.com/
domingo, 8 de enero de 2012
Sausalito
Puntuación: 4/5
Fecha: 7 Enero
Lugar: Puerto Viejo (Getxo)
Precio: 15€ aprox. por persona
Después de varias semanas sin escribir aunque sí que he visitado varios restaurantes, toca volver a contar algo en el blog. Las 3 o 4 críticas que debería haber hecho tienen el problema de que las he ido dejando, y claro, acuérdate tú ahora de lo que comí aquel día. Pero entre viajes y demás no he podido llevar al día el blog.
Mi amigo el viajero llevaba tiempo comentándome que quería llevarme a comer al famoso mexicano "Sausalito" del Puerto Viejo de Getxo. Y por fin el sábado acompañados de nuestro amigo Sete fuimos allí, no sin antes reservar porque parece ser algo complicado tener mesa a veces.
Aparcamos sin mayor problema, aquello en verano es un hervidero de gente, pero el invierno es lo que tiene. Subimos unas pocas escaleras y llegamos a un conjunto de casas entre las cuales se encuentra este restarurante.
Siguiendo hacia delante vemos unas escaleras y subiendo por ellas está la entrada. Un sitio pequeño y acogedor con más bártulos que en cualquier mercadillo que hayáis visitado antes, tantos que se hace difícil hasta sentarse en según qué sillas.
Dispone de otro comedor en el piso de abajo, en el superior habría como 8 mesas para mo más de 20-25 personas.
Allí había trabajando dos personas, un cocinero que hacía escupir llamas a los fogones y la camarera.
Llegamos con la reserva hecha, nos sentamos y nos trajeros las cartas que tenían alguna que otra marca de uso. El viajero nos comentó qué solía pedir él cuando iba, más o menos lo que se pide para dos personas para que echáramos un cálculo y eligiéramos. Nos decidimos por un Burrito de pollo, una Enchilada verde y unas Fajitas de res para los tres. Las fajitas hay que pedirlas con tortas de más, sólo te dan 3 por defecto pero no da para la cantidad de carne que las acompaña.
Para beber me fijé que un señor de la mesa de al lado tenía una John Smith's que es lo que bebemos en Manchester estas semanas que he estado fuera (y voy a estar), así que me pedi una. La camarera dijo que no les quedaba, las que tenían estaban congeladas, y acabé pidiéndo una Coca-Cola, el viajero también y Sete una Budweiser.
Me habían advertido de que aquí tardaban mucho en servirte la comida. Puede que porque cuando perdimos no había mucha gente o porque teníamos una buena conversación entre manos pero no se me hizo larga la espera, no más de 15 minutos. De haber estado esperando sólo se hubiese hecho eterna pero hubo suerte.
Nos trajeron toda la comida a la vez, no entrábamos casi en la mesa pero así no teníamos que esperar más platos. La Enchilada verde tuvo que sustituir a mi plato por falta de espacio. Y empezamos a cortar las raciones.
La salsa verde de la enchilada era una curiosa mezcla de kiwi y aguacate que le daban un sabor nuevo mezcla entre dulce y picante. Aunque luego ya se sabe: lo que picante entra, picante sale.
El burrito estaba muy bueno, difícil de comer porque se deshace segun intentas cortarlo. Junto con el arroz y los frijoles que lo acompañan se consigue un burrito recién traido de México.
Por último, las fajitas. Tortas algo pequeñas, del tamaño de la mano que hacen que rebose a nada que eches una cucharada. Y claro, la llenas completamente con un par de cucharadas y luego toca pringarse. La comida que mejor sabe es la que mancha, todos lo sabemos aunque intentemos negarlo.
El problema de pedir fajitas de res en vez de pollo es que la carne es algo más dura y difícil de partir de un mordisco, por ello surgen problemillas a la hora de comerse las fajitas intentando no parecer que llevas una semana en ayunas.
No hubo sitio para el postre, parece que no pero llena bastante para cenar.
Merece la pena visitarlo, el precio es mejor que el del Charro Loco que yo recuerde y el ambiente es muy original.
Fecha: 7 Enero
Lugar: Puerto Viejo (Getxo)
Precio: 15€ aprox. por persona
Después de varias semanas sin escribir aunque sí que he visitado varios restaurantes, toca volver a contar algo en el blog. Las 3 o 4 críticas que debería haber hecho tienen el problema de que las he ido dejando, y claro, acuérdate tú ahora de lo que comí aquel día. Pero entre viajes y demás no he podido llevar al día el blog.
Mi amigo el viajero llevaba tiempo comentándome que quería llevarme a comer al famoso mexicano "Sausalito" del Puerto Viejo de Getxo. Y por fin el sábado acompañados de nuestro amigo Sete fuimos allí, no sin antes reservar porque parece ser algo complicado tener mesa a veces.
Aparcamos sin mayor problema, aquello en verano es un hervidero de gente, pero el invierno es lo que tiene. Subimos unas pocas escaleras y llegamos a un conjunto de casas entre las cuales se encuentra este restarurante.
Siguiendo hacia delante vemos unas escaleras y subiendo por ellas está la entrada. Un sitio pequeño y acogedor con más bártulos que en cualquier mercadillo que hayáis visitado antes, tantos que se hace difícil hasta sentarse en según qué sillas.
Dispone de otro comedor en el piso de abajo, en el superior habría como 8 mesas para mo más de 20-25 personas.
Allí había trabajando dos personas, un cocinero que hacía escupir llamas a los fogones y la camarera.
Llegamos con la reserva hecha, nos sentamos y nos trajeros las cartas que tenían alguna que otra marca de uso. El viajero nos comentó qué solía pedir él cuando iba, más o menos lo que se pide para dos personas para que echáramos un cálculo y eligiéramos. Nos decidimos por un Burrito de pollo, una Enchilada verde y unas Fajitas de res para los tres. Las fajitas hay que pedirlas con tortas de más, sólo te dan 3 por defecto pero no da para la cantidad de carne que las acompaña.
Para beber me fijé que un señor de la mesa de al lado tenía una John Smith's que es lo que bebemos en Manchester estas semanas que he estado fuera (y voy a estar), así que me pedi una. La camarera dijo que no les quedaba, las que tenían estaban congeladas, y acabé pidiéndo una Coca-Cola, el viajero también y Sete una Budweiser.
Me habían advertido de que aquí tardaban mucho en servirte la comida. Puede que porque cuando perdimos no había mucha gente o porque teníamos una buena conversación entre manos pero no se me hizo larga la espera, no más de 15 minutos. De haber estado esperando sólo se hubiese hecho eterna pero hubo suerte.
Nos trajeron toda la comida a la vez, no entrábamos casi en la mesa pero así no teníamos que esperar más platos. La Enchilada verde tuvo que sustituir a mi plato por falta de espacio. Y empezamos a cortar las raciones.
La salsa verde de la enchilada era una curiosa mezcla de kiwi y aguacate que le daban un sabor nuevo mezcla entre dulce y picante. Aunque luego ya se sabe: lo que picante entra, picante sale.
El burrito estaba muy bueno, difícil de comer porque se deshace segun intentas cortarlo. Junto con el arroz y los frijoles que lo acompañan se consigue un burrito recién traido de México.
Por último, las fajitas. Tortas algo pequeñas, del tamaño de la mano que hacen que rebose a nada que eches una cucharada. Y claro, la llenas completamente con un par de cucharadas y luego toca pringarse. La comida que mejor sabe es la que mancha, todos lo sabemos aunque intentemos negarlo.
El problema de pedir fajitas de res en vez de pollo es que la carne es algo más dura y difícil de partir de un mordisco, por ello surgen problemillas a la hora de comerse las fajitas intentando no parecer que llevas una semana en ayunas.
No hubo sitio para el postre, parece que no pero llena bastante para cenar.
Merece la pena visitarlo, el precio es mejor que el del Charro Loco que yo recuerde y el ambiente es muy original.
Ubicación:
Calle del Puerto Viejo, 48991 Getxo, España
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